En esta época del año deben ejecutarse acciones para la prevención de las enfermedades respiratorias propias de la temporada invernal, especialmente en bebés y niños, tanto desde la familia como de los distintos centros sanitarios. El Hospital Schestakow reforzará el recurso humano en Guardia y Enfermería.

En los últimos días, el Hospital Garrahan dio a conocer una información en la que manifiesta que probablemente hayan más casos de bronquiolitis en comparación con temporadas anteriores, e incluso que sería una cepa más agresiva.

Refiriéndose a San Rafael, el Dr. Luis Vergani, director del Hospital Teodoro J. Schestakow, informó que a partir del 1 de junio habrá refuerzos de recurso humano tanto en pediatría y clínica médica del Servicio de Guardia del nosocomio, así como también del Servicio de Enfermería, fundamentalmente en los horarios pico de atención a los pacientes.

“En 2017, en el Hospital Schestakow se atendieron 232 casos de bronquiolitis, de los que sólo 11 estuvieron en terapia intensiva,” manifestó el Dr. Vergani. En cuanto a prevención, dijo que “se deben evitar principalmente los cambios bruscos de temperatura, no se deben calefaccionar demasiado las habitaciones, evitar lugares con hacinamiento donde hayan personas con enfermedades virales, entre otros aspectos a tener en cuenta.”

“Lo que es una enfermedad leve para un adulto puede ser muy complicada para un bebé. Ante cuadros de hipertermios (temperatura elevada), tos intensa, resfrío, se debe realizar un permanente y estricto control con el pediatra de cabecera, y si se presenta un cuadro de bronquiolitis se debe actuar de forma rápida para evitar la gravedad.”

¿Qué es la bronquiolitis?

La bronquiolitis es una enfermedad virósica que afecta los bronquiolos, los bronquios más chiquititos que tienen los bebés en el pulmón. Comienza como una enfermedad tipo gripal, y a veces se intensifica, provocando dificultad respiratoria.

A los pacientes con estas afecciones se los controlar más seguidamente, entre la familia y su pediatra.

Agregó Vergani que los casos más graves generalmente son los de lactantes y a veces requieren internaciones en servicios de cuidados intensivos.

En cuanto a los adultos mayores, se deben tomar los mismos recaudos que con los niños, y a veces este grupo etario tiene problemas aún más complicados por inmunodepresión, siendo más propensos a que el cuadro se agrave. Los principales síntomas son tos, resfrío y fiebre.

“La mejor prevención es la vacunación. El Area Sanitaria siempre informa y asesora sobre las campañas para reforzar de acuerdo a la situación de los distintos cuadros que se presentan en el país.”

“Todas las campañas son obligatorias y deben constar en la cartilla sanitaria del bebé,” dijo finalmente Vergani.