La semana pasada, el titular de Irrigación, Sergio Marinelli, se reunió con el jefe de los fiscales de la provincia, Dr. Alejandro Gullé, a quien le pidió colaboración para ponerle de una u otra forma un freno a los bañistas.

En ese encuentro le pidió mayor compromiso a la hora de aplicar la ley, considerando que “la problemática en torno al agua no es un hecho menor, y debe tener la relevancia que se merece”.

La máxima autoridad del organismo que administra el agua señaló que los tomeros, de manera constante, ven como de manera intencional se obstruyen los cauces, lo cual genera un gran problema a la hora de hacer la distribución para el riego.

“Muchas veces se encuentran con situaciones de violencia”, dijo Marinelli en referencia a la actitud de ciertos personajes que concurren a bañarse a los canales.

“Hay casos reiterados en varios puntos de la provincia, donde se hace la denuncia respectiva, pero como tenemos otros hechos delictivos, no siempre tienen tanta relevancia para la Policía o la Justicia”, aseguró.

El funcionario aseguró que harán todo lo posible para que se aplique el nuevo Código de Faltas que castiga con multas y días de arresto a los que se bañen en los canales.

“Tareas comunitarias, 10 días de prisión y multas que van de $1.000 hasta $28.000 para quienes se bañen en lugares no permitidos”, aseguró Marinelli, al tiempo que indicó que desde Irrigación se llevan adelante campañas para prevenir esta práctica.