Empató 0 a 0 en la Bombonera y ahora deberá ganar en Ecuador para poder ir a Rusia.

La casa era nueva. El equipo y el esquema, también. Pero se repitió lo de las últimas presentaciones. En la Bombonera, la Selección Argentina no se reencontró con el gol, empató 0-0 con Perú, cayó al sexto puesto y el martes, a las 20.30 y en Quito, se jugará todo ante Ecuador, que ya está eliminado, para poder ir a Rusia. Aunque la necesidad pasa por ganar, aún perdiendo (por un gol menos que Perú y sin que Paraguay obtenga la victoria) todavía tendrá una mínima esperanza de acceder al repechaje.

A Jorge Sampaoli se le sigue negando el triunfo. Desde el 31 de agosto, cuando debutó en Eliminatorias con el 0-0 ante Uruguay en Montevideo, el equipo acumuló tres empates: el mencionado ante el equipo de Oscar Washington Tabárez, el 1-1 con Venezuela y el de esta noche ante Perú. En ninguno, además, pudo convertir goles, ya que ante la Vinotinto en el Monumental el único tanto llegó en contra.

La Bombonera aparecía, en ese escenario, como la posibilidad de barajar y dar de nuevo. Sampaoli cambiaba el esquema, con cuatro hombres (Mercado, Otamendi, Mascherano y Acuña) en el fondo en un 4-2-3-1, y las apariciones de Papu Gómez (un debutante en Eliminatorias) y Benedetto como titulares, además de la presencia de Biglia y Banega como el doble 5 de contención.

La mística de la Bombonera, que volvía a ser la casa de la Selección tras casi 20 años, no alcanzó, ni tampoco el clima de final que hizo notar la gente desde el precalentamiento, que los jugadores realizaron en el campo.

Argentina se hizo cargo de la presión y dominó. Bien abierto por las bandas, se mostraron muy activos Acuña y Gómez en la izquierda, aunque la primera situación clara llegó por la derecha, con un centro pasado de Mercado al que Benedetto no llegó.

A los 13 minutos, volvió a arremeter Argentina. Tras un córner desde la izquierda, cuando todos esperaban el centro, Di María sorprendió y jugó para Messi. El remate del capitán era una chance concreta de gol, pero la pelota dio en un defensor rival. En la siguiente jugada, Biglia cortó una contra y se ganó una amarilla por una fuerte falta.

El dominio de Argentina, sin embargo, no pudo lograr que no se repitiera una situación que poco le conviene al equipo: Messi retrocediendo a la mitad de la cancha para buscar la pelota. La Pulga, además, aparecía siempre rodeado por al menos dos rivales, lo que dificultaba que fuera una opción limpia de pase.

La media hora de juego pasó sin goles y con una mala noticia que llegó del otro lado de la Cordillera: Chile le ganaba a Ecuador y, así, Argentina caía al sexto puesto, fuera incluso del repechaje.

Las situaciones de gol, encima, no abundaban. A los 32 minutos probó el Papu Gómez, con un remate de zurda al primer palo, pero la respuesta de Perú era aún más peligrosa. A los 34, Farfán aparecía a espaldas de Otamendi, le ganaba la posición a Mascherano y, frente a frente con Romero, remataba desviado.

Argentina apretaba. Consciente de lo que pasaba en Chile, necesitaba el gol y allí fue a buscarlo Messi, a los 38 minutos. El capitán probó al arco y su remate se fue muy cerca del primer palo, en una gran ocasión para la Selección.

Pero lo que no logró Messi ni el resto de sus compañeros fue anotar un gol en los primeros 45 minutos. Lo intentó, sí, hasta el final. Fue cuando el capitán vio a Benedetto en el área y lo asistió. Sin embargo, el cabezazo del delantero de Boca no fue certero y la pelota se perdió por arriba del travesaño.

Los últimos 45 minutos llegaron con una variante y una jugada increíble. Rigoni ingresó por Di María y, a los treinta segundos, el palo salvó a Perú. Mascherano jugó para Messi, que bajó la pelota para Benedetto, cuyo tiro dio en el pecho del arquero Pedro Gallese. El rebote le quedó al 10, que probó al arco y se encontró con el poste. En la siguiente, Biglia sacó el remate y el arquero, con otra gran intervención, estiró su mano derecha y la descolgó del ángulo.

La figura de Gallese se agigantó a fuerza de las situaciones de Argentina. Messi, otra vez, vio libre a un compañero. Le cedió su juguete más preciado al Papu Gómez, quien, en lugar de devolverle la pelota al rosarino, optó por el remate que tapó, otra vez, el arquero. A los 16, La pulga hizo una gran jugada individual y habilitó a Rigoni, que no pudo definir cómodo.

Pero a Sampaoli se le venía otra mala noticia. Después de cinco minutos en cancha, cuando reemplazó a Banega, increíblemente Gago se lesionó solo. Aunque intentó seguir, tuvo que salir (“Son los cruzados”, afirmó) y dejó a la Selección sin cambios, ya que en su lugar ingresó Enzo Pérez.

Todavía quedaban 25 minutos pero Argentina ya sabía que iba a morir con esos once hombres en cancha y sin posibilidades de recambiar el ataque, donde Benedetto volvía a fallar una definición.

Desordenada, la Selección le dio espacios a Perú, que se animó a buscar el gol. Pero no llegó. En los minutos finales, Messi tuvo un tiro libre que neutralizó la altura de los peruanos, mientras que Guerrero tuvo en sus pies la última oportunidad de romper el cero. Todos ya sabían que Paraguay había logrado ganarle a Colombia y por eso el triunfo de Chile no dolía tanto.

Argentina quedó sexto, con 25 puntos y esos escasos 16 goles a favor (15 en contra) que sigue sin poder engrosar. Si el martes le gana a Ecuador, que con 20 puntos ya no tiene chances de ir al Mundial, llegará a 28, los mismos que ahora tiene Uruguay, segundo de la Eliminatoria. Claro que para obtener su boleto directo a Rusia deberá observar lo que ocurra en Paraguay, donde el local recibirá al eliminado Venezuela, en Brasil con Chile (que alcanzó los 26 puntos y quedó tercero) y lo que suceda con Colombia (4° con 26) en su visita a Perú (5°).

 

Fuente: www.clarin.com/deportes

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