El régimen cubano sigue sin ofrecer soluciones a la población ante la escasez de alimentos básicos como el pan y el huevo, que como dicen en la isla «están perdidos».

«No hay una mejoría y cada día se agrava más esta situación», dijo Espinosa a Radio Martí.

Hernández, por su parte, no sabe si lo que está pasando es comparable al período especial, pero «estamos muy mal con el abastecimiento de alimentos», aseveró.

Lo que más golpea es la falta de pan, agrega la bloguera y comunicadora, residente en La Habana. «Siguen sin vender el pan por la libre. El único pan que se está vendiendo es el que viene por la libreta. Cuando aparece el pan por la libre, que antes costaba 5, lo venden en 15 pesos», explicó.

Para muchos cubanos lo que se está viviendo en este momento en Cuba es el comienzo de otro «período especial».

En Santa Clara, Espinoza, que trabaja en el sector privado, retrata la misma situación. «Hay personas que hacen cola desde días anteriores para poder comprar el pan liberado».

En cuanto al pan que se distribuye por la libreta de racionamiento, Espinoza dice que «tiene una tan pésima calidad que lo compras por la mañana y por la tarde, en ocasiones, ya está medio verdoso, que no se puede ingerir».

Hernández opina de forma similar. El pan normado «viene con la misma mala calidad de siempre» (…) y con eso «se tiene que conformar la población», señaló.

La situación del huevo es peor. El desabastecimiento es tal que «ya parece un plato exótico acá en Cuba», dijo Espinoza.

Mientras, los que se venden «por la libreta», a razón de «10 por persona», solo se distribuyen «una vez al mes», acotó Hernández.

Los cubanos enfrentan esta crisis alimentaria mientras en el hotel Iberostar Grand Packard, en la capital cubana, se celebra un evento culinario de lujo, organizado por Liz Cuesta, esposa del gobernante Miguel Díaz-Canel, con amplia repercusión en la prensa oficial.

Fuente: www.infobae.com