Desde la Asociación de Industriales Panaderos de la provincia afirmaron que el sector vive uno de los momentos más críticos de los últimos tiempos.

“Es que ni siquiera sabemos a cuánto vamos a pagar la bolsa de harina la semana que viene”, fueron las simples pero contundentes palabras de Carlos Campos, titular de la institución que nuclea a los panaderos mendocinos.

Aseguró que hoy es muy difícil sostener el comercio, ya que los precios han trepado de manera exorbitante en los últimos meses. “Para entenderlo mejor, alcanza con decir que en enero pagábamos la bosa de 50 kilos a 260 pesos y esta semana la tenemos que pagar a 580”, sostuvo.

En cuatro meses el pan aumentó en nuestra provincia poco más del 20 por ciento, número que debería ser superior, ya que los panaderos han tratado de no trasladar los costos a la gente.
“A pesar de las fuertes subas de gas, electricidad e insumos, hemos tratado de aguantar todo lo posible y no llevar a los clientes el porcentaje de todas las cosas que nos han aumentado”, lanzó Campos.

El comerciante expresó con crudeza que “la gente está comprando mucho menos pan. De acuerdo a los datos que manejamos, de manera promedio, el consumo bajo alrededor de un 30 por ciento”.

Añadió que la incertidumbre es grande, teniendo en cuenta que no se sabe si el precio de la bolsa de harina subirá en los próximos días.

Un ejemplo de la baja del consumo se da en la cantidad de dinero que lleva el vecino al entrar a la panadería. “En enero el cliente llegaba con 30 pesos en la mano y compraba todo eso en pan, y ahora, en mayo,  viene con la misma cantidad de plata y por lo tanto lo que lleva es mucho menor. Esto significa que los ciudadanos se siguen manejando con el mismo presupuesto que hace un par de meses atrás”, remató.

Silvio Barroso