La relación era enfermiza. Las discusiones del matrimonio eran diarias. El final fue peor: un hombre de 54 años mató a balazos a su esposa y se quitó la vida con la misma arma utilizada para el crimen, según explicaron fuentes policiales. Si bien las autopsias definirán la mecánica de las muertes, los investigadores estiman que se trató de un femicidio y un suicidio.

Los cuerpos de Horacio González y de su mujer, Rosana Migueles, de 51 años, fueron hallados por la hija de la pareja en la habitación principal de la casa del barrio Barrancas del Lago, en Nordelta, en Tigre. Fuentes policiales informaron a la nacion que fueron encontrados ayer por Florencia González, de 29 años. Fue la joven quien manifestó a los uniformados de la comisaría 4» de Tigre que sus padres discutían a diario y definió la relación como “enfermiza”, agregaron los voceros consultados. El caso quedó a cargo del fiscal Jorge Fitipaldi, de la Unidad Funcional de Instrucción de Benavídez. El matrimonio tenía un negocio de ventas de muebles y artículos para el hogar en Troncos del Talar, en Tigre.

La pareja vivía en una casa del lote 48 del barrio Barrancas del Lago, de Nordelta. Según fuentes policiales, el cuerpo de Migueles fue encontrado a un costado de la cama y el cadáver de González estaba en la misma habitación y a “simple vista presentaba un balazo en la cabeza”.

En el lugar quedó un revólver calibre 38. “En la casa había instaladas cámaras de seguridad en los distintos ambientes”, sostuvo una fuente del caso. Los investigadores intentarán apoyarse en las filmaciones para reconstruir los minutos anteriores a la tragedia. “El arma tiene seis cartuchos, tres intactos y tres vainas servidas, presumiendo los peritos que la mujer tendría dos disparos en la zona del tórax y su esposo, un disparo en la cabeza”, explicaron fuentes policiales.

Los voceros policiales consultados afirmaron que no existían denuncias de violencia de género.

 

Fuente: www.lanacion.com.ar