Uno de los imputados por el crimen de Florencia Peralta, la joven policía asesinada  en su casa de Pueblo Diamante en setiembre de 2016, recuperó la libertad.

Se trata de Barry Gassimou,  quien fue detenido a mediados del año pasado luego de que se comprobara que el teléfono de la víctima supo estar en su poder.

El africano quedó libre después de que Ariel Garbarz, experto en telecomunicaciones, hiciera un estudio para determinar la ubicación de su teléfono. De acuerdo a ese peritaje, el sujeto habría estado en el lugar que indicó en su momento a la Justicia. Vale recordar que siempre aseguró que el teléfono de Florencia lo había encontrado tirado en el interior de una acequia de calle Pellegrini, en inmediaciones de la Catedral.

Teniendo en cuenta ese informe, el juez Sergio González determinó que Barry Gassimou tenía que recuperar la libertad, aunque eso no significa que fue sobreseído. Por ahora, sigue vinculado a la causa y no se puede ir del departamento.

Puede moverse libremente por la calle, pero tiene que fijar domicilio en San Rafael y debe presentarse en Tribunales cada vez que la Justicia lo necesite.

Por otro lado, Damián Ortega (ex pareja de Florencia), el otro imputado en la causa, fue beneficiado hace un par de días con la prisión domiciliaria.