El quiebre de la conducción de la histórica lista Celeste, que manejó el SUTE durante casi 20 años, y que estuvo ligada en la segunda mitad al Kirchnerismo, fue aprovechada por la Izquierda sindical. Sebastián Henríquez es el nuevo titular del gremio docente.

Uno de los gremios más importantes de Mendoza tiene nueva conducción. En una reñida elección, la lista Marrón se impuso en el Sindicato Único de los Trabajadores de la Educación. De esta manera, la agrupación ligada a la Izquierda tomará las riendas del sindicato con Sebastián Henríquez a la cabeza.

Después de casi 20 años de conducción de la tradicional lista Celeste, que en la segunda mitad tuvo fuerte ligazón al kirchnerismo, se baraja y se da de nuevo, con una dirigencia que promete tener fuerte presencia en las calles, algo que en el último tiempo no se estaba dando.

El grupo de Henríquez supo “leer” el manual y aprovechó para dar el zarpazo cuando a la Celeste le armaron rancho aparte y se formó la lista Azul Naranja. Aquellos que supieron compartir la misma mesa se dividieron en dos y ni lerdos ni perezosos, los dirigentes de la lista Marrón aprovecharon el río revuelto.

Si bien es cierto que entre los tres sectores se sacaron chispas, dado que fue una elección extremadamente pareja, no menos cierto es que la Izquierda sindical levantó puño en alto para gritar “victoria”.

En el primer recuento el resultado de votantes fue de 15.129, de los cuales 5.362 fueron para la Marrón (Sebastián Henríquez), 5.273 para la Azul Naranja (Graciela González) y 4.494 para la Celeste (Gustavo Maure).

Respecto de los departamentos, ahí la torta se repartió en partes iguales: seis para cada uno.

Henríquez se quedó con Capital, Godoy Cruz, Guaymallén, Las Heras, Luján y Tunuyán. En tanto que la lista de la sanrafaelina Graciela González manejará a La Paz, Rivadavia, San Carlos, San Rafael, Santa Rosa y Tupungato.

Por su parte, el grupo de Maure conducirá los departamentos de San Martín, Maipú, Malargüe, Lavalle, Junín y Alvear.

Dos cosas para analizar, por un lado, la caída del histórico Gustavo Maure, y por otro los días difíciles que se le vienen al gobierno de Cornejo, considerando que la Izquierda es ruidosa. Aunque esas dos cosas son extensas de desarrollar, y obviamente merecen capítulo aparte.

Silvio Barroso