Mucho antes del festejo del bicampeonato doméstico y la clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores, en Boca ya había una decisión tomada: contratar a un arquero de experiencia.

Desde mediados de 2016, cuando Agustín Orion decidió dejar la institución tras cinco años, ese fue el deseo de cada mercado de pases. De Daniel Angelici. De Guillermo Barros Schelotto. De los hinchas. La idea, esta vez sí, era omitir el error de buscar futbolistas con escasa experiencia, como Axel Werner y Agustín Rossi, y reforzar los tres palos con uno de selección. Por eso muchos fueron los apellidos pesados que pasaron por las candidaturas, pero quedaron solo en eso: en muchos casos no hubo interés de la otra parte, pero otras negociaciones se cayeron producto de la indecisión y relajación boquense motivada por el Mundial de Rusia. Hoy, tras la floja actuación de Rossi en Estados Unidos, y con Esteban Andrada como principal alternativa en una triangulación que incluiría a Lanús, Villarreal y Boca, los xeneizes tratan otra vez de cubrir un puesto que ya les trajo demasiados inconvenientes.

Si hay algo para reprocharse en la comisión directiva es aquella pasividad. “No hay nada caído. Son días tranquilos”, le dijeron a la nacion desde la dirigencia cuando comenzaba el mes de junio y lo rumores eran constantes. Dejaron pasar el tiempo, confiados de que estaban dispuestos a hacer una buena inversión. Pero los clubes con los que Boca quería negociar, pasados los meses, ya no están dispuestos a salir a buscar un reemplazo. Así es como algunos dirigentes reconocen el error puertas adentro.

“Vamos a buscar un arquero porque, ante el mínimo error, se la van a agarrar con Rossi”, le decía a este diario un importante dirigente en el final de la pasada temporada. Ahora, la sentencia tomó otro rumbo: “No vamos a ir a buscar a nadie”, repitió el mismo protagonista. El xeneize no contará con ninguno de los arqueros de elite que buscó, una imagen repetida del pasado, en el que se tropezó con la piedra idéntica. Hoy, la chance más concreta es contratar a préstamo un nombre terrenal: Esteban Andrada, el arquero de Lanús que en las próximas horas sería vendido a Villarreal, que tiene pensado cederlo a préstamo. Ahí Angelici intentará meterse. Un protagonista con experiencia (27 años), pero otra vez lejos de lo ideal.

Agustín Marchesín, que fue parte del ciclo de Jorge Sampaoli en la selección argentina, era otra vez la aspiración de los Mellizos. Boca decidió saber rápido su situación, aunque recibió una veloz negativa de América, de México, que no quiere venderlo: el momento fue antes, incluso cuando jugaba en Santos Laguna, que pedía cerca de 7.000.000 de dólares, una erogación que se negaron a realizar y que hoy harían.

Sergio Romero también fue buscado, especialmente por Guillermo, que lo llamó varias veces para tentarlo y avanzar las charlas con Manchester United. Sin embargo, el arquero que se perdió el Mundial por lesión, se encargó de lanzar el no. “Le agradezco por estar interesado en mí. No es una cuestión económica el hecho de quedarme y ser suplente. Mourinho (el DT) pidió mi renovación y no puedo soltarle la mano al que está confiando en mí”, contó Chiquito, en mayo.

Con el que más se relajaron fue con Nahuel Guzmán : antes de viajar con el seleccionado a Rusia, la reunión con el mandamás boquense en Ezeiza había sido positiva. El Patón le mostró ganas y en el club se esforzarían para incorporarlo por cerca de 10.000.000 de dólares, pero decidieron tomar contacto con Tigres una vez finalizada la participación de la Argentina en la copa del mundo y el club mexicano ya no estaba interesado en negociar porque no tenía un sustituto de igual jerarquía.

Uno de los imposibles por jugar en el Arsenal inglés estuvo igual de cerca: por David Ospina, arquero de la selección colombiana, Boca ya tenía arreglado con los Gunners el préstamo. ¿Por qué no se concretó? El futbolista quiere mantenerse en el fútbol europeo y sabía que Angelici no le podría pagar el salario que percibe en Londres: cerca de 3.000.000 de dólares anuales. Otro que cobra un sueldo similar es Fernando Muslera, el argentino que ataja para la selección uruguaya y que los dirigentes fueron a buscar: además de esa imposibilidad económica, Galatasaray (Turquía) exigía una cifra exorbitante por su arquero.

Gerónimo Rulli fue otro de los casos que no estuvo demasiado lejos, pero que se cansó de las indecisiones de Boca. El argentino, además de sus ganas, tenía grandes chances de desembarcar a préstamo, pero los números no convencieron a Real Sociedad. Había que hacer un esfuerzo más, algo que en la Ribera intentaron sobre la hora. El arquero fue tajante: “Me quedo acá a pelear un lugar”.

Tiempo atrás, Angelici fue a buscar arqueros de peso, con el mismo resultado negativo y por los mismos factores actuales. Mariano Andújar bien pudo vestir la camiseta azul y oro hace un año, pero los dirigentes no quisieron poner los 600 mil dólares de diferencia para sacarlo de Estudiantes y J uan Sebastián Verón, presidente Pincha, se agotó. En cambio, los tiempos tampoco coincidieron para Wilfredo Caballero : “Cuando me vinieron a buscar había pasado una semana desde que había firmado contrato con Chelsea”, detalló quien en su momento estaba libre tras desvincularse de Manchester City.

Por ahora, el arquero sigue siendo Rossi, que volvió a dejar dudas en el amistoso de anteanoche ante Colorado Rapids (2-2 y derrota en penales). El contexto no es fácil para el arquero de 22 años: si no llega nadie, deberá atajar sabiendo que no muchos confían en él. Y eso, incluso, puede que ya esté influyendo en su cabeza. Andrada parece ser la única llave a una renovación en el arco de Boca, que otra vez no contará con ese nombre de peso.

Fuente: www.lanacion.com