Desde hace varios años, Mali está sumido en una lucha entre tribus locales que cada vez se torna más violenta. Este fin de semana, al menos 95 personas fueron masacradas en un ataque nocturno en una aldea del centro de ese país africano.

Se trata de una aldea de la comunidad dogón que fue arrasada por terroristas que no fueron identificados. De acuerdo a fuentes del gobierno de Mali consultadas por la agencia AFP los atacantes llegaron en moto, rodearon el lugar y dispararon a cualquiera que intentara escaparse. «A algunos les cortaron el cuello o los destriparon. También quemaron ganado y casas. Nadie se salvó, ni mujeres, nenes, ni ancianos», relataron.

La manera en la que se ejecutó la matanza es similar a otras, que llevan la marca de los ataques étnicos «ojo por ojo» que suceden desde hace un tiempo en este país de África.

«No podemos ser llevados hacia un ciclo de venganza», afirmó en la televisión pública el presidente maliense, Ibrahim Boubacar Keita, que está Suiza por el centenario de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Luego, pidió que el pueblo «se reencuentre» para «renacer» y permitir que ese país «sobreviva».

El Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, también condenó el atentado y les pidió a los miembros de la tribu que padeció la brutal matanza que «se abstenga» de tomar represalias. Instó además a entablar un diálogo intercomunitario «para resolver tensiones y disputas».

Muchos de los cuerpos de las víctimas fueron quemados, al igual que las casas de la tribu, destrozadas por el fuego que prendieron cerca de 50 terroristas que llegaron en motos y camionetas. En total hubo 95 muertos, 38 heridos y 20 desaparecidos.

El origen de la masacre

La masacre ocurre menos de tres semanas después de que casi 160 miembros de la etnia fulani peul fueran asesinados en la aldea de Ogosagu por un grupo identificado como dogón.

Los combates étnicos se profundizaron a partir de 20115, cuando en el centro de Mali un grupo grupo yihadista liderado por el predicador Amadou Koufa, reclutó a sus miembros dentro de la etnia de los fulani, quienes se dedicaron siempre a la ganadería.

Desde ese momento, los enfrentamientos se multiplicaron en forma exponencial entre las diferentes comunidades, los fulani contra los bambara y los dogón, quienes siempre se dedicaron a la agricultura.

 

Fuente: tnmundo