El instituto Delete funciona en la Universidad de Río de Janeiro y ofrece ayuda a quienes son adictos a las tecnologías.

El Instituto Delete es el primero en Brasil especializado en “detox digital” y con servicios gratuitos. Se encuentra instalado en el Instituto de Psiquiatría de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), Delete nació en 2013 de la mano de la psicóloga Anna Lucia King y desde ese momento empezó a ayudar alrededor de 800 personas que padecían algún tipo de dependencia tecnológica.

En el momento en que llegan al Instituto, las personas pasan por la evaluación de un equipo multidisciplinar donde son sometidos a un cuestionario para identificar cual es el origen de esa dependencia. Luego en una entrevista posterior, un psiquiatra evalúa si hay algún tipo de trastorno como ansiedad, pánico, obsesión compulsiva o fobia social.

Después, los pacientes son clasificados en tres grupos: conscientes, abusivos y dependientes. Y ahí se les ofrece un tratamiento personalizado, en función de la gravedad del caso. El objetivo del tratamiento no es demonizar las tecnologías, sino lograr que los que son dependientes puedan usarlas de forma más saludable.

En el 2015, Brasil tenía a más de la mitad de la población, 120 millones de personas, conectada a Internet, detrás de China, con 705 millones, India 333 millones y Estados Unidos con unos 242 millones, según dio a conocer un informe de la ONU sobre economía de la información, el cual fue publicado en octubre.

La mayoría de los brasileños lo usan para poder comunicarse, un 85%, ya sea enviando mensajes de WhatsApp o usando redes sociales como Facebook, Instagram o Snapchat (77%), de acuerdo con el Comité Gestor de Internet en Brasil.

La nomofobia es todavía algo nuevo en Brasil, en Corea del Sur, Japón o China se consideran esa dependencia como un problema de salud pública y se trata en centros de rehabilitación.

En Rio de Janeiro, ya sean los pacientes como terapeutas de Delete, creen que es posible vivir armónicamente con las tecnologías.