Las cifras de la Organización Mundial de la Salud miden el alcance de la enfermedad. Aunque la mayoría se recupera, puede llevar a graves complicaciones o provocar neumonía y hasta causar la muerte. Los grupos de riesgo. Dónde vacunarse en Mendoza. El lavado de manos y otras medidas básicas.

Se calcula que las epidemias anuales causan 3 a 5 millones de casos graves y 290 mil a 650 mil muertes en el mundo por enfermedades respiratorias relacionadas con la gripe estacional. Además de ser superior a la registrada una década atrás, la cifra de la Organización Mundial de la Salud (OMS) toma datos de un grupo más amplio y diverso de países, incluidos los de ingresos bajos y medianos, y excluyen defunciones por patologías distintas de las respiratorias.

Otro dato de contexto, según la OMS, es que en los países industrializados la mayoría de las muertes relacionadas con la gripe se producen en mayores de 65 años, mientras que hay investigaciones que indican que el 99% de las muertes de menores de 5 años con infecciones de las vías respiratorias inferiores relacionadas con la gripe se producen en los países en desarrollo.

El llamado es global. Por eso, el director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS, Peter Salama, indica: “Todos los países, ricos y pobres, grandes y pequeños deben trabajar conjuntamente para luchar contra los brotes de gripe antes de que se produzca la próxima pandemia. Esto requiere un aumento de la capacidad para detectarlos y dar respuesta, así como el fortalecer de los sistemas con el fin de mejorar la salud de las personas más vulnerables y más expuestas a riesgos”.

Así es que llegamos a la vacuna, la higiene y la dieta, lo que todos sabemos aunque no siempre hacemos. Las vacunas contra la gripe estacional se vienen utilizando desde hace más de 60 años y son la mejor forma de reducir la probabilidad de padecer gripe grave y de contagiarla a los demás. Evitar la gripe significa evitar costos añadidos en atención médica y pérdidas de ingresos por no ir a trabajar o a la escuela.

La mayoría de los afectados se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico. Sin embargo, en niños pequeños, mujeres embarazadas, personas de edad y personas que padecen afecciones médicas crónicas, la infección puede conllevar graves complicaciones de la enfermedad subyacente, provocar neumonía o causar la muerte.

La vacuna antigripal anual 2018 es una dosis que cubre las cepas AH1N1, AH3N2 y la cepa B, con las últimas modificaciones recomendadas por la OMS, para el hemisferio Sur. Además del Vacunatorio Central, son muchos los centros de salud y hospitales que tienen la vacuna antigripal disponible. La ubicación, días y horarios y atención puede consultarse directamente en http://www.salud.mendoza.gov.ar/tucentrodesalud/. El Vacunatorio Central está ubicado en Virgen del Carmen de Cuyo 59, atiende de lunes a viernes de 7.30 a 13.30 y de 14.30 a 17.30.

Compromiso con el lavado de manos

Para evitar el contagio, es importante:

  • Lavarse las manos frecuentemente y secárselas bien.
  • Mantener una buena higiene respiratoria, cubriéndose la boca y la nariz al toser o estornudar con pañuelos y desechándolos correctamente.
  • Autoaislarse (quedarse en su domicilio, no concurrir al trabajo, no enviar a los niños a la escuela etc.) en caso de malestar, fiebre u otros síntomas gripales.
  • Ventilar los ambientes y permitir la entrada de sol en casas y otros ambientes cerrados.
  • Evitar el contacto con personas enfermas.
  • Conservar limpios picaportes y objetos de uso común.
  • No tocarse los ojos, la nariz y la boca.
  • No compartir cubiertos ni vasos.
  • Enseñar a los niños a lavarse frecuentemente las manos en la escuela y hogar.

Fuentes: OMS, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) de EEUU y registros locales de los departamentos de Epidemiología y Bioestadística de la Provincia.