Desde el Ejecutivo municipal le ofrecieron un 16 por ciento de aumento de sueldo a sus empleados. La mitad desde el 1 de marzo y el resto en agosto.

A ese porcentaje, informaron, “se le adicionará un 40% del ítem ayuda alimentaria”. Aunque en ese último punto no se animaron a blanquear cuanto significa en plata fresca. Desde el gremio que nuclea al sector, señalan que la suba de ese ítem es de “apenas 200 pesos”.

Sobre el particular, Paulo Campi, Secretario de Gobierno manifestó que “es una oferta salarial superadora, mejor a la de la mayoría de los municipios de Mendoza, y por encima de las paritarias impulsadas por los gobiernos nacional y provincial”.

Sucede que el funcionario compara ese 16 por ciento, con el 15,7 por ciento en tres pagos que arregló el Gobierno de Cornejo con los empleados públicos de la provincia.

La comuna está apostando fuerte en la puja. Sin muchas vueltas, pasó por encima al Sindicato y fue directamente a charlar con los empleados.

“Estuvimos recorriendo áreas y contándole a los trabajadores la propuesta. Hay conformidad, pero hay un sector del sindicato que no comparte esta visión” explicó Campi.

El justicialista subraya que es la mejor oferta que pueden hacer, al tiempo que reconoce que la comuna no pasa por su mejor momento al señalar que “lo que vive la gente en sus casas también le pasa al municipio; la inflación, los aumentos en el combustible, materiales, herramientas y tarifas no son ajenos a la municipalidad, que también está recibiendo menos coparticipación por la baja de las retenciones a la soja que decretó el Gobierno Nacional”.