Un elemento fundamental para la causa por la muerte de Kevin Disparti (24) eran los exámenes de ADN que tenían que realizarse sobre las manchas hemáticas encontradas debajo del vehículo secuestrado.

De acuerdo a información extraoficial ese análisis arrojó resultado positivo. Esto significa que la sangre encontrada en el Renault 18 de Elías Gattás (28), único imputado en la causa, pertenece a la víctima.

De esta forma se complica la situación del sujeto que fue detenido en el barrio el Molino luego de permanecer prófugo durante dos semanas.

Kevín perdió la vida el pasado 31 de mayo cuando circulaba en su moto por calle Pedro Vargas. Fue en esa artería donde Gattás, al mando de un Renault 18, lo arrolló y lo dejó abandonado a su suerte.

Ahora la fiscal Andrea Rossi tiene una prueba clave para terminar de acorralar al sujeto que está imputado por homicidio culposo agravado.