Son los primeros uniformados que declararon como testigos en la causa por la desaparición del joven tatuador de 28 años, ocurrida el 1 de agosto pasado.

Por primera vez desde que comenzó la investigación por la desaparición de Santiago Maldonado , ocurrida el 1 de agosto pasado, personal de la Gendarmería Nacional declaró en la causa. No como imputados. Lo hicieron como testigos, es decir, con juramento de decir la verdad.

Los testigos fueron César Peralta, Walter Ruiz Díaz y Juan Carlos Pelozo. Los dos primeros son cocineros y no estuvieron dentro de la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia en la estancia Leleque, en el departamento Cushamen, pero sí se dedicaron a cocinar para sus compañeros en las cercanías del lugar, sobre la ruta 40. El restante llegó hasta el río Chubut, detrás de los manifestantes que lograron cruzar al otro lado.

Los tres gendarmes declararon, ante el juez federal Guido Otranto y la fiscal Silvina Ávila, en la causa del habeas corpus. El otro expediente está caratulado como desaparición forzada.

Qué dijeron

Peralta y Ruiz Díaz declararon haber escuchado, mientras cocinaban, que un compañero decía que le había arrojado una piedra a un manifestante que logró cruzar del otro lado del río.

Pelozo describió cómo fue el operativo y sostuvo que llegó hasta el río, desde donde vio a dos manifestantes que habían logrado cruzar a la otra orilla. Cuando terminó, le pidió al juez Otranto protección porque dice que él y su mujer están siendo acosados. El matrimonio vive en El Bolsón.

Según una fuente de la Gendarmería Nacional, los testigos aportaron pruebas de las piedras que recibieron por parte de los manifestantes.

Las declaraciones de los gendarmes coinciden con lo que publicó hoy LA NACION, acerca del gendarme Neri Armando Robledo , quien reconoció que le dio un piedrazo a uno de los “encapuchados” que cruzaron el río Chubut. Lo hizo cuando declaró en el sumario interno del Ministerio de Seguridad. “Un simple piedrazo no dice nada, las versiones periodísticas corren por cuenta del Ministerio de Seguridad”.

Robledo habría narrado la situación de la piedra en un interrogatorio durante las últimas horas. Una fuente con acceso al expediente explicó que había sido interrogado por primera vez el 10 de agosto y no había contado estos detalles.

Los mismos voceros consultados afirmaron que parte la documentación que presentó el Ministerio de Seguridad en las últimas horas son los interrogatorios internos que ya estaban listos el 16 de agosto pasado. “Es decir que tenían la información del grupo de gendarmes que llegó hasta el río desde casi un mes y la presentaron en los últimos días”, agregaron.

Fuentes del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que es querellante en la causa, sostuvieron que van a analizar las declaraciones testimoniales y las afirmaciones que hicieron los gendarmes en el sumario interno para determinar si hay contradicciones y si tienen consistencias.

Tensión en el juzgado

Hoy fue un día de mucha tensión en la puerta de Juzgado Federal de Esquel. Desde horas tempranas hubo un pequeño grupo de mapuches y de integrantes de organizaciones sociales que apoyan su causa. Los manifestantes pusieron carteles en las ventanas y puertas del edificio judicial, entre los que había fotografías de Maldonado e imágenes de funcionarios nacionales acusándolos de ser cómplices de su desaparición. También había pancartas donde acusaban a los diarios LA NACION y Clarín y el canal TN.

El momento de más tensión fue cuando las declaraciones testimoniales habían terminado y se tenían que retirar la fiscal Ávila y el juez Otranto, que salieron custodiados por personal de la Policía Federal. Un manifestante llegó a abrir la puerta de la camioneta donde se había subido la representante del Ministerio Público y un policía de civil lo redujo con una toma similar a la de un arte marcial.

Cerca de las 15, personal de las policías Federal y de Chubut hizo un cordón para que se pudiera retirar Otranto, pero cuando la situación fue advertida por los manifestantes se avalanzaron, al grito de “Otranto, basura, vos sos la dictadura” y “asesinos, asesinos”, se avalanzaron sobre la camioneta del fiscal.

Hubo forcejeos entre la policía y los manifestantes. En el tumulto se rompió la vidriera de una comercio y un policía de civil que estaba en la camioneta donde estaba el juez tiró un poco de gas pimienta.

 

Fuente: www.lanacion.com.ar

www.ciudadanosur.com.ar