El segundo acusado por el robo en el que el turista sueco perdió una pierna fue detenido este sábado a la noche, tras una serie de allanamientos realizados en la Isla Maciel, al sur del Conurbano. Se trata de un joven de 25 años señalado como el auto del disparo que hirió a Christoffer Persson (36), asaltado el 30 de diciembre en el barrio porteño de Monserrat.

Según informaron fuentes del caso, el acusado se llama Roberto Gramajo y es conocido en el partido de Avellaneda como «Chicho». Es amigo de Rodrigo Peláez, el otro sospechoso detenido, y cuenta con antecedentes por robos.

Este sábado a la tarde la Policía de la Ciudad había allanado un domicilio pero sólo había encontrado a su novia, quien aseguró que no sabía dónde estaba. Finalmente lo detuvieron cerca del Puente Nicolás Avellaneda, en el límite con la Ciudad de Buenos Aires. Fuentes del caso señalaron que se entregó al verse rodeado.

En sus redes sociales, «Chicho» se mostraba como un devoto del Gauchito Gil, a quien dedica varios de sus posteos. Incluso habría realizado un viaje junto a otros fielesluego del robo en el que balearon al turista. «Gauchito Gil, te ruego humildemente se cumpla por intermedio ante Dios el milagro que te pido y prometo que te cumpliré mi promesa», escribió el 2 de enero.

En las últimas horas, al verse rodeado, le dedicó un mensaje a su novia y a su hijo. «Perdón por todo», les escribió, a tono de despedida.

El trágico asalto fue cometido el 30 de diciembre en Tacuarí al 400, mientras Christoffer y su novia italiana caminaban rumbo a San Telmo, donde tenían pensado cenar. Había llegado al país unos días antes, dispuestos a celebrar Año Nuevo. Todos sus planes cambiaron cuando un asaltante bajó del Peugeot 207, intentó robarle el celular al turista y le pegó un balazo. Horas después la víctima sufrió la amputación de su pierna derecha. Los médicos explicaron que fue la única manera de salvarle la vida. 

Por el caso ya estaba preso Peláez, de 22 años, arrestado el jueves en su casa de Sarandí. Según los investigadores, el joven fue el encargado de manejar el auto utilizado en el robo. El coche pertenece a la empresa en la que trabajaba su papá, quien renunció luego de la detención.

Para identificar a los sospechosos fueron clave las imágenes de las cámaras de seguridad. Tras un trabajo tecnológico que permitió mejorar los registros, los investigadores pudieron establecer el número de patente del Peugeot 207 y así reconstruir su recorrido. 

Además, a través de la información brindada por una empresa de rastreo satelital, supieron que el último lugar en el que había estado activado el equipo de geolocalización era en una casa de Sarandí, domicilio de un empleado de la empresa constructora a la que pertenecía el auto.

Al allanar la casa encontraron el coche: adentro estaba el mismo casco de obra que se podía observar en las imágenes de las cámaras. También hallaron allí a Peláez, quien -según detallaron fuentes del caso- aclaró que no fue el autor del disparo sino quien manejaba el auto durante el ataque al turista. Esa declaración no fue luego confirmada ante el fiscal del caso.

Allegados al padre de Peláez contaron que el hombre renunció a su trabajo, donde tenía el cargo de supervisor, y explicó que su hijo le había robado el auto mientras él estaba de vacaciones. 

El turista sueco se enteró de la detención del primer sospechosos mientras cenaba con un grupo de argentinos, entre los que estaba la mujer que le salvó al vida al hacerle un torniquete y permitió que no se desangrara en el lugar. 

De la caía de «Chicho» se enterará en Suecia, donde llegó este viernes acompañado de su novia. Fiel al optimismo que mostró desde el primer día en el que ingresó a la guardia del Hospital Argerich, escribió un mensaje de agradecimiento en su cuenta de Facebook y prometió volver al país. «Vuelvo a Suecia, una pierna menos, pero cientos de amigos y experiencias más enriquecedoras«, posteó Christoffer.

Además, agradeció las muestras de cariño y volvió a manifestar su amor por el país. «Argentina, fue muy fácil de enamorarse y muchas gracias a todas las personas increíbles que me han ayudado y que me han tenido en tus pensamientos». Finalmente, Christoffer cerró con un saludo en el que promete volver: «¡Hasta pronto, Argentina!».

 

Fuente: www.clarín.com