Los jueces Ariel Hernández, Julio Cesar Bittar y Néstor Murcia tienen sentado enfrente, en el banquillo de los acusados, a Abel Blasi, Oscar Mondaca y Derly Verdugo, todos señalados como autores del homicidio de Miguel Ángel Lamelza (33).

El aberrante crimen tuvo lugar en la Villa 25 de Mayo en la madrugada del 21 de julio del año pasado.

Los tres imputados interceptaron a la víctima, que circulaba en su auto Ford Ka, en la esquina de Moreno y Rivadavia de la Villa 25 de Mayo, y luego de una discusión abordaron el rodado.

A continuación, con Miguel como rehén en el asiento trasero, se dirigieron por ruta 150 hasta la curva de desvío hacia Los Reyunos y lo atacaron ferozmente. Uno de ellos le aplicó un ladrillazo en la cabeza provocándole la muerte por traumatismo severo de cráneo.

Cargaron el cuerpo en el coche y se dirigieron hasta el “Puente Colorado” por avenida Los Filtros, donde lo prendieron fuego con la víctima colocada al volante.

El macabro episodio fue descubierto por el propietario de unas cabañas del lugar que fue advertido por unos turistas que vieron las llamas. A partir de allí comenzó una dinámica investigación que dio rápidamente con Blasi, Mondaca y Verdugo, quienes están acusados de homicidio simple.

Todos enfrentan una situación adversa, considerando que en el lugar donde cometieron el crimen, se olvidaron prendas de vestir (una capucha), dejaron huellas de sus zapatillas que fueron secuestradas en los allanamientos y hay varios testigos que los ubican deambulando en el pueblo en horas de la madrugada, en cercanías de los Filtros, también del Cristo y luego por ruta 150.

El debate durará varios días en la Primera Cámara del Crimen y hay mucha expectativa respecto de lo que aporten los testigos, dado que no está claro el móvil del crimen.

La familia Lamelza es histórica de la Villa ya que tienen un comercio de ramos generales desde hace muchos años y son personas respetadas en el pueblo.

Miguel Ángel trabajó desde muy joven junto a su padre en el negocio familiar y era muy querido por todos los vecinos.

Silvio Barroso