Es Ben Smith, un canadiense que viene de liderar Air Canada. Los sindicatos ya lo rechazan por no ser francés y su salario «escandaloso».

Ben Smith es canadiense y por primera vez será el extranjero que dirigirá la empresa Air France, con serios problemas económicos y de competitividad después de su larga huelga. Su salario de 3 millones de euros, tres veces más que el de sus antecesores, ya genera una enorme polémica en Francia, un país que tiene una conflictiva relación con el dinero y sus millonarios.

Hacía tres meses que el puesto estaba vacante tras la partida de Jean Marc Janaillac en la conflictiva huelga.Los franceses cuestionan que sea extranjero quien está a cargo de una empresa de 80.000 empleados y 554 aviones. La intersindical ya se ha puesto en contra de Smith, que tiene una gran experiencia en sacar a empresas de la crisis, pero carece de “know-how” en el vínculo con los sindicatos o los problemas sociales “a la francesa”.

El Consejo de Administración de Air France- KLM oficializó el jueves su nominación como director general a este joven ejecutivo que aterriza desde Air Canada, a quien la salvó de un torbellino. “Benjamin Smith asumirá sus funciones a más tardar el 30 de septiembre”, dijo un comunicado del grupo. Este ex número dos de Air Canada responde a la “nueva hoja de ruta de los accionistas” y especialmente del Estado francés”, que mantiene el 13 por ciento del capital de Air France.

El perfil de Ben Smith es el de un verdadero “entrepeneur”, a quien le gusta el riesgo y favorece la creatividad. Comenzó su carrera 28 años atrás en Air Ontario. Nueve años después abrió su propia agencia de viajes y regresó a la aviación en Air Canada, la primera compañía del país, con base en Montreal. Comenzó en Tango, su compañía low cost, para entrar en el Consejo de Administración de Air Canada en el 2007. Desde entonces retuvo las funciones comerciales, las operaciones aéreas y especialmente, la estrategia financiera y de marketing.

Uno de los elementos que más irrita a los franceses -pero no a sus socios holandeses de KLM- es que Ben Smith habla inglés pero no domina perfectamente el francés. Es originalmente norteamericano y al francés lo aprendió en Montreal.

La designación de un no europeo en una compañía donde el estado tiene participación es revolucionaria. Los sindicatos franceses ya han comenzado a denunciar ese status porque viola la tradición, desde que KLM fuera comprada por Air France en el 2004.

Los pilotos, que fueron la fuerza de la huelga, salieron a criticarlo. Philippe Évain, el presidente del sindicato de pilotos de Air France, denunció que “el consejo de Administración entrega Air France a los americanos”.

Un salario exorbitante

Seducir a Ben Smith para que aceptara vivir en Francia significó para Air France decidir pagar sueldos internacionales del mercado aéreo. Ganará entre 3 y 3,250.000 millones de euros anuales, tres veces más que sus antecesores. Los diputados ya consideran que “ese salario exorbitante deberá ser analizado por la comisión de desarrollo durable de la Asamblea Nacional”.

Bertrand Pancher, diputado por la centrista UDI y especialista en transportes, aseguro que “su remuneración es exorbitante. No dudo de sus grandes cualidades profesionales. Contratar un extranjero para dirigir una empresa francesa, ¿por qué no? Pero es la suma de su salario que yo encuentro chocante. Si Air France va a convertirse en una compañía enteramente privada hay que explicárselo a los franceses”, sugirió.

Para el diputado, el salario de 3 millones de euros anuales de Smith “es una suma que representa un costo muy importante para un grupo que pena en encontrar el equilibrio financiero y que no tiene resultados como otras compañías extranjeras”.

”Si el salario está vinculado a los resultados futuros de la compañía, está bien.  Si es un salario fijo, es escandaloso”, advirtió.

La Asamblea Nacional va a interrogar a Ben Smith en septiembre. En Air France explican que este salario era indispensable para que pudieran competir con los sueldos de los CEOs del mercado aéreo.

La misión no será fácil para Ben Smith. Air France necesita una competitiva visión estratégica para salir del rojo, pero sobre todo restaurar la convivencia con los sindicatos tras una larga huelga que dejó heridas.

Smith deberá explicar su estrategia a la Intersindical, que considera “inconcebible nominar a un extranjero con mal francés a cargo de Air France”.

Jean Marc Janaillac, ex presidente de Air France durante el conflicto, debió renunciar en mayo después de un voto sanción del personal de la compañía.

París, corresponsal

Fuente: Clarín