El Frente Cambiemos en General Alvear está atravesando su peor momento. Aunque la UCR y el Pro nunca se llevaron bien en este lugar de la provincia, el presente dice con todas las letras que la amistad se terminó.

La gota que rebalsó el vaso fue el apoyo que le dieron los ediles del Pro a 9 empleados del municipio que fueron cesanteados por el intendente Marcolini.

El jefe comunal dijo que la decisión obedecía a una restructuración, sin embargo, desde la oposición manifestaron que era persecución política, considerando que esas personas eran simpatizantes del Justicialismo. En tanto que desde adentro del Frente Cambiemos, los concejales Pro remarcaron que se trató de un procedimiento irregular. Esta acción provocó la furia del radical.

Sebastián Martínez Barón, edil del Pro indicó que “el intendente tiene que respetar la opinión de los demás. Por ejemplo, nosotros no nos andamos enojando cuando la UCR le remarca errores al Gobierno de Macri”.

Con dureza apuntó a Marcolini al decir que “tiene que aceptar que hay cosas que son técnicas y no llevar siempre los temas al barro. Lo que pasa es que hay gente que lleva mucho tiempo en la política y entiende las cosas de esa forma únicamente”.

No anduvo con pequeñeces al subrayar que el intendente no simpatiza con el presidente de la Nación. “Yo puedo entender que no le guste Macri, pero tenemos que convivir porque somos un Frente. El que no entienda eso va por mal camino y no le quedará otra que irse”.

Dijo después que tendría que ser más agradecido con el presidente, ya que “muchas de las obras que se han hecho en Alvear es plata que llega del Gobierno nacional”.

Martínez Barón expresó sus deseos de tener un Frente Cambiemos cada día más fuerte, aunque reconoció que no será sencillo, teniendo en cuenta que “hay muchos sectores del radicalismo a los que no les gusta Macri”.