En el Gobierno explican que el salto buscó frenar la bicicleta y recuperar competitividad industrial. Lo ven oscilando en $ 18 recién a fin de año.

La semana en la que el dólar volvió a las tapas con nuevos récord cerró en baja: la cotización cedió hasta los $17,25 en los bancos y casas de cambio, lo que confirmó un consenso entre la conducción económica y el Banco Central: el techo de la divisa estadounidense era de $ 17,50. Por eso, el último jueves, cuando pasó ese límite, la orden emitida para la banca pública, y también para algunos privados, fue contundente. Y entonces las ventas de divisas de ese sector generaron su retracción, aunque también se fijó un piso de 17 pesos.

Un funcionario del ministerio de Hacienda comentó hace unos días: “Indefectiblemente teníamos un atraso en el tipo de cambio, cercano al 20%, lo cual nos generó un fuerte aumento en el déficit de la balanza comercial y un desfasaje dentro del programa financiero”.

“El atraso del tipo de cambio nos llevó a la conclusión de un desfasaje de 4.000 millones de dólares con respecto a lo que teníamos pensado emitir como deuda hasta fin de año”, resaltó otro de los funcionarios, en este caso del área de Finanzas.

Por eso el Gobierno se vio obligado a emitir el polémico bono a 100 años, en el cual se captó un monto de US$ 2.750 millones, cubriendo parte de ese desfasaje de 4.000 millones de dólares.

Alivio industrial. Es más, según comentó a PERFIL otro funcionario del gabinete económico, en este caso del Ministerio de Producción, en el encuentro que mantuvo el ministro Francisco Cabrera con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) a mediados de esta semana, los dirigentes empresarios consideraron que el ajuste conseguido en el tipo de cambio era un “considerable respaldo a diversos sectores productivos”.

“En la reunión los empresarios aseguraron que el valor del dólar tendría que ser más alto, pero en realidad admiten que eso no sería posible sin un efecto inflacionario importante, por eso consideran que este último ajuste fue bienvenido para los industriales”, aseguró la misma fuente.

De todas maneras, se admite también que otro disparador de la suba del dólar a partir del 26 de junio fue la confirmación de la candidatura de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en las elecciones parlamentarias de octubre, lo que generó una fuerte dosis de desconfianza y temor.

En Hacienda dicen que el nuevo escalón de la divisa tiene un componente político, ya que consideran que las variables económicas están encaminándose hacia un sendero más positivo.

Sintonía. El punto neurálgico es que en esta oportunidad, quizás por primera vez desde que Mauricio Macri asumió la presidencia, el gabinete económico y el Banco Central pudieron sintonizar sin roces y se dejó subir el valor de la divisa estadounidense, marcando un piso de 17 pesos y un máximo de 17,50 pesos.

Si bien entre los funcionarios de Economía y del Banco Central aseguran que el valor sigue teniendo un cierto retraso, aún con este ajuste, resaltan que ese incremento fue “sin histeria como casi siempre ha ocurrido en la Argentina”.

“La gente no se desesperó como sucedió tantas veces con distintos gobiernos en nuestro país. Hubo liquidez, que se trasladó hacia el dólar, empresas que se cubrieron en dólares y por lo tanto, se generó una demanda bastante más fuerte que lo habitual, pero no vemos un panorama de estampida”, agregaron en el Banco Central.

Más calmo. En este contexto, ayer el tipo de cambio volvió a reacomodarse hacia abajo, justo en momentos donde surgieron advertencias por el impacto en precios de un nuevo escalón de la cotización.

Terminó así la primera semana de julio en $ 17,25 en las pizarras de la City porteña y en el segmento paralelo y a 16,98 pesos en el mayorista, en el marco de una jornada muy volátil. “Máximos en $17,08 y mínimos en $16,90 marcaron el amplio recorrido que tuvo la cotización del dólar mayorista”, mencionó Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio.

“En otra rueda con marcada fluctuación y volatilidad, el tipo de cambio se acomodó en un nivel inferior por la persistencia de la oferta”, añadio. La semana terminó con una baja de 35 centavos desde el pico.

Dujovne no se preocupa

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, minimizó ayer la suba que registró el dólar en las últimas semanas. Negó que exista preocupación en el Gobierno y descartó que la revalorización de la divisa vaya a generar más inflación. “No hay motivo para preocuparse cuando el dólar se mueve”, afirmó Dujovne en un encuentro con la prensa durante la cumbre del G-20 que se celebra en al norte de Alemania. “El tipo de cambio cada vez va a influir menos en la formación de precios‘, aseguró el ministro.

Dujovne, mantuvo una reunión bilateral con su par de Finanzas del Reino Unido, Philip Hammond, en la que se analizaron las oportunidades de inversión que ofrece la Argentina y las prioridades del G20 en los próximos años.

“Durante el encuentro, los funcionarios hablaron sobre las oportunidades de inversión que ofrece la Argentina, y cómo las inversiones están liderando un nuevo proceso de crecimiento económico sostenible en el país”, informó Hacienda en un comunicado.
Dujovne y Hammond analizaron también las prioridades del G20 para el futuro.

Fuente: Perfil

www.ciudadanosur.com.ar

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