El gobernador de nuestra provincia derrochó optimismo al ser consultado sobre los incendios en el sur mendocino.

El primer mandatario aseguró que “se siguen combatiendo algunos focos en Monte Comán y Real del Padre. Las lluvias han sido muy chicas para ayudar. Sabemos lo que se está realizando y agradecemos el gran trabajo de los brigadistas de la Provincia y de la Nación, como así también la colaboración de los municipios”.

Desbordado en esperanza, no fue tímido al asegurar que “probablemente, con ayuda de la lluvia o no, para el fin de semana estará todo apagado”.

Inmediatamente añadió: “Tenemos pérdidas económicas, sin duda, lo lamentamos. Son casi 170 mil hectáreas afectadas. Pero no tenemos una sola pérdida humana. En el 2001, fueron 800 mil hectáreas y hubo muertos. Ahora se ha trabajado con profesionalismo. Ofreció ayuda la Policía y Gendarmería, pero hemos decidido trabajar con gente especializada”.