España llegó este lunes a un balance global de 2.182 muertos por la epidemia del coronavirus, con 462 víctimas en las últimas 24 horas, según las cifras divulgadas por el ministerio de Sanidad.

El número de muertes se multiplicó por dos en apenas tres días en el país, el segundo más afectado de Europa por este virus por detrás de Italia.

Los contagios también van en aumento: pasaron de 28.752 a 33.089, a la par que el país adquiere tests masivamente para aumentar su capacidad de detección. Del total de infectados, 3.355 se curaron y 2.355 están en unidades de cuidados intensivos, según las mismas cifras.

En su parte diario, el director de emergencias sanitarias Fernando Simón indicó que el porcentaje de enfermos críticos disminuyó en los últimos días del 15 al 13% del total, lo cual «da cierta esperanza de que el problema se va conteniendo».

Simón confió en que al pico de nuevos casos se llegará «probablemente» a lo largo de esta semana, pero advirtió de que «llegar al pico no supone haber solucionado el problema».

La región de Madrid es la más castigada por la pandemia, con un 32% de las infecciones y el 58% de los fallecimientos.

Para frenar la epidemia, el gobierno español declaró el 14 de marzo el estado de alarma para decretar el confinamiento casi total de la población, situación que quiere alargar hasta al menos el 11 de abril.

Los 46 millones de habitantes solo pueden salir de sus casas para ir a trabajar o para realizar actividades esenciales como ir a comprar comida o medicamentos o pasear al perro.

Por otra parte, 60.000 personas fueron sancionadas en toda España por violar las restricciones a la movilidad en vigor desde el 15 de marzo, mientras que otras 600 fueron arrestadas por desobediencia grave a los agentes policiales, dijo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en unas declaraciones radiofónicas.

 

Fuente: www.tnmundo.com