Lance Stroll tiene 19 años y es piloto de Williams. Su padre, millonario, adquirirá Force India.

El dinero es un factor clave en la Fórmula 1. Y si de dinero se trata, el canadiense Lance Stroll, piloto de Williams, de perfil bajo pero de un gran potencial, tiene todo lo que quiere al alcance de su mano.

Su padre, Lawrence, es un inversionista que, según la revista estadounidense Forbes, en 2017 alcanzó un patrimonio de 2.400 millones de dólares.

Cansado de la mala situación deportiva que atraviesa el equipo en el que su hijo es compañero del ruso Sergey Sirotlin, y en el que aporta 30 millones de euros por año, Stroll decidió adquirir Force India, la escudería que atraviesa una grave situación financiera y está al borde de la quiebra.

La carrera de su hijo Lance comenzó, como el común denominador de los pilotos, en el mundo de los kartings. En 2010 fue contratado por la Academia de Desarrollo de Ferrari, apenas dos años después de haber comenzado a manejar un karting.

En 2014 comenzó a conducir monoplazas en la Fórmula 4 europea, donde se consagró campeón en su primer año luego de conseguir 10 victorias. Al subir a la Fórmula 3 los resultados no fueron los mejores pero con el dinero como mayor recurso, Williams lo contrató en 2016 para ser piloto de pruebas.

A finales de aquel año el retiro de Felipe Massa dejó un puesto vacante. A pesar de contar con poca experiencia, la gran suma de dinero que prometió Stroll fue algo a lo que la escudería que dirige Claire Williams, hija de Frank Williams, no pudo resistirse y, entonces, Lance se convirtió en su piloto.

De todas maneras el traspaso de Valtteri Bottas a Mercedes en 2017 provocó la vuelta de Massa, quien terminó siendo el primer compañero de equipo de Stroll en la máxima categoría.

En lo que va de su recorrido en la F 1, Lance alternó malas y buenas y tuvo como mejor resultado un tercer puesto en el Gran Premio de Azerbaiján de 2017, convirtiéndose así en el piloto más joven de la historia en subirse al podio en su primera temporada, con tan sólo 18 años y 239 días.

Stroll finalizó 12° aquel Mundial con 40 puntos teniendo que lidiar con un Williams que en ningún tramo de la temporada mostró signos de fiabilidad. No obstante, 2018 asomó mucho peor. Hasta aquí, Sirotkin no sumó unidades y Stroll, apenas 4.

Con la compra de Force India por parte de su padre, Stroll se aseguraría un asiento en el llamado “mejor del resto” por debajo de los equipos Mercedes, Ferrari y Red Bull a partir de 2019.

Todo indica que el mexicano Sergio Pérez continuará con la marca angloindia mientras el francés Esteban Ocon podría emigrar a Renault para que Stroll ocupe su lugar. Quien sufriría con el cambio sería el español Carlos Sainz (Renault), quien se quedaría sin una butaca para la próxima temporada.

Aunque todavía no se conoce cuál es el porcentaje del equipo que habría adquirido Lawrence Stroll, esa es la prueba cabal de que el dinero le abre las puertas a cualquiera en el mundo del gran circo de la F 1.

La situación de Force India

En octubre de 2007, el consorcio de la empresa del indio Vijay Mallya y el holandés Michael Lol compró el equipo norteamericano Spyker F1 por un total de 88 millones de euros para adquirir la mitad de las acciones del equipo.

En 2011, la compañía india Sahara adquirió el 42,5% restante del equipo por 100 millones de euros y a partir de allí el equipo comenzó un franco ascenso en la copa de constructores.

Tanto en 2016 como 2017, Force India se consolidó como el cuarto mejor equipo de la parrilla.

No obstante, con la detención de Michael Lol y las complicaciones judiciales de Mallya en su país, el equipo comenzó una debacle económica que no le permitió desarrollarse en 2018.

La falta de desarrollo llevó al equipo al borde de la quiebra, por lo que le sería imposible seguir participando sin el dinero de Stroll.

Fuente: www.clarin.com