El concejal de la UCR Martin Serrano se hizo cargo de la presidencia del Honorable Concejo Deliberante, ya que el titular del cuerpo, contador Ricardo Vergara, está ocupando el lugar del intendente que se fue de vacaciones. Comentan que Emir está despejando su mente, porque se avecinan meses de áspera campaña, más allá de que la misma esté lejos o cerca.

Luego de una semana caliente, por la pelea entre radicales y justicialistas, por las comisiones de Obras y Legislación del Concejo Deliberante, el intendente tomó la decisión de tomarse unos días de descanso. Sin dudas que la rencilla desatada por esos cargos, aunque suene exagerado, generó desgaste para todos los protagonistas. Es que se dijeron de todo y, más allá de que no trascendió, las advertencias de un lado y del otro, estuvieron a la orden del día.

Independientemente de la protección y cuidado a la institucionalidad, tal como expresaron los radicales, nadie dudo que allí se estaba encendiendo la mecha de la gran fogarata que será la campaña electoral, obviamente, más allá de que la misma esté lejana o cercana en el tiempo.

Un chismoso que se para en la playa de estacionamiento de la Municipalidad comentó a los cuatro vientos que “está bien que el Emir se tome unos días de descanso porque se vienen meses muy calientes con la campaña. Y nosotros tenemos que estar preparados”.

Mientras el intendente se descomprime, el contador Ricardo Vergara, titular del Concejo Deliberante, se hizo cargo de la intendencia. Por lo tanto, su lugar en la Casa de las Ordenanzas quedó por unos días para el radical Martin Serrano que, por cierto, flotaba en el aire de alegría.

La perlita de la Sesión fue la postura adoptada por la justicialista Cristina Da Dalt que, aprovechando su larga experiencia en el sillón de la presidencia del Cuerpo, intentó guiar al debutante. Por su parte, Serrano, como gesto de agradecimiento, asentía con la cabeza ante los consejos de la edil, pero su mirada era punzante.

Silvio Barroso

www.ciudadanosur.com.ar