La Oficina Municipal de Defensa del Consumidor es la que mayor estructura tiene en toda la provincia, algo que queda demostrado con la cantidad de denuncias que recibe y el poder de resolución de la mismas.

Se trata de un organismo que ha sufrido el embate del centralismo, considerando que desde el año pasado la Provincia tomó la decisión de concentrar las denuncias en el norte. No obstante, la entidad ubicada en Comandante Salas 150 de nuestra ciudad no ha perdido protagonismo, dado que el municipio determinó seguir adelante con la misma modalidad de trabajo.

Sucede que, gracias a cursos, charlas y mensajes llevados a cada rincón del departamento, el sanrafaelino ha adquirido, como en ninguna parte de Mendoza, conciencia respecto de los derechos como comprador. Para tener una idea de esto, la titular de Defensa del Consumidor de la comuna, Pamela Torres, informó que en nuestro departamento se reciben 2.700 denuncias anuales, mientras que en el resto de toda la provincia el número total, por el mismo período, es de 5 mil.

Pero no solamente son quejas frías las de San Rafael, ya que prácticamente ninguna queda sin resolver. Lejos de dormirse en cajones, los expedientes “tienen una resolución favorable del 95 por ciento”, aseguró la funcionaria.

Relató que reciben denuncias de todo tipo, pero las que se suben al podio son: las garantías de electrodomésticos y las operaciones bancarias, sobre todo aquellas relacionadas con cajeros automáticos.

En relación al tiempo, dijo que la mayoría de los casos se resuelven antes de los tres meses, y que únicamente toman otro camino (por ejemplo, judicial) aquellas denuncias relacionadas con supuestas o posibles estafas en la compra de automotores.

Torres arrojó un dato más que interesante respecto del comportamiento de aquellos que son denunciados, al indicar que, en el último tiempo, se muestran más predispuestos a la hora de resolver el conflicto. “Se terminan dando cuenta que lo mejor es llegar a una conciliación. En muchos casos hemos logrado humanizar a muchos gerentes”.

Expresó luego que es muy importante el encuentro mano a mano entre el vendedor o representante de la empresa y el cliente, y subrayó sobre el particular que la gente no quiere hacer largos trámites de papel o electrónicos, sino que prefiere arreglar el conflicto dialogando con la otra persona viéndose las caras.

Silvio Barroso