Cerca. Demasiado cerca. A solo un punto estuvo Juan Martín Del Potro de bajar a Novak Djokovic. El tandilense tuvo dos match points, pero terminó perdiendo por 4-6, 7-6 (8-6) y 6-4 frente al serbio en un duelo de cuartos de final del Masters 1000 de Roma, que se disputa sobre polvo de ladrillo y reparte 5.207.405 euros en premios. El número uno del mundo se medirá el sábado en una de las semifinales con otro argentino, Diego Schwartzman.

“Hemos tenido muchas batallas en nuestras carreras. El saque y el drive son sus armas, no importa en qué superficie juegue. Es muy alto y lo aprovecha mucho. Será un gran desafío”, había vaticinado Djokovic el jueves, una vez enterado de que su próximo escollo sería Delpo.

Conociendo esas fortalezas, el serbio intentó sobrecargar el juego desde el inicio sobre el revés del argentino y así lo complicó al punto que tuvo dos chances de quiebre en el cuarto game y otra en el sexto, pero Del Potro salió a flote gracias a su drive.

El tandilense, que había llegado hasta esta instancia tras superar el jueves al belga David Goffin y al noruego Casper Ruud, no dejó escapar su oportunidad en el juego siguiente: quebró y sacó ventaja 4-3. Un par de errores de Djokovic y un ace le permitieron ratificar el quiebre y, cuando le tocó volver a servir, peleó, levantó un par de break points y cerró el capítulo por 6-4 en 62 minutos de juego.

La gran pregunta era cómo respondería el físico de la Torre de Tandil ante un adversario que si bien también había disputado dos encuentros el jueves (ante Denis Shapovalov y Philipp Kohlschreiber), había tenido mucha menos exigencia y había necesitado solo dos horas y ocho minutos para despachar al canadiense y al alemán.

El cuerpo no traicionó a Del Potro, quien mantuvo su nivel en el comienzo del segundo, pero si la cancha. En el sexto game, un mal pique que hizo que su raqueta quedara silbando en el aire en un intento de drive desde la línea de base permitió que al número uno del mundo lograr el quiebre en su tercera chance en el set (y la novena en el partido).

Visiblemente fastidiado, el argentino discutió con el juez de silla Carlos Bernardes, perdió el foco y hasta enfrentó un set point cuando sacaba 2-5. Sin embargo se levantó: aprovechó los errores de Djokovic, recuperó el quiebre y luego empardó 5-5.

En el último tramo del parcial, los aciertos primaron sobre los errores y así el camino al tie break quedó despejado. En el desempate y con el “Olé olé olé, Delpo Delpo” bajando desde las tribunas, el tandilense llegó a tener dos match points (6-4), pero Djokovic sacó lo mejor de sí, lo dio vuelta y lo cerró 8-6 para trasladar la definición al tercer set.

Antes de iniciar el capítulo decisivo, el número nueve del mundo fue atendido por una molestia en su pie derecho. El desgaste empezó a hacer mella en él, mientras que su rival daba más muestras de enojo que de agotamiento (en el tercer game arrojó violentamente su raqueta).

En esa batalla de músculo, nervios y sutilezas, la balanza comenzó a inclinarse cuando un drive de Del Potro se estrelló contra la red y le dio el quiebre y la ventaja 3-2 a Djokovic. El balcánico ya no volvió a dar oportunidades y terminó quedándose con el triunfo después de tres horas y un minuto de batalla en el Foro Itálico. La ovación del público premió por igual a vencedor y vencido.

En la semifinal, el número uno del mundo se medirá el sábado a las 15 con Diego Schwartzman (24°), quien el viernes logró su mejor triunfo en el año al derrotar por 6-4 y 6-2 al japonés Kei Nishikori, sexto en el escalafón mundial.

La otra semifinal la disputarán el español Rafael Nadal (2°), quien continuó con su paso arrasador y superó a su compatriota Fernando Verdasco por 6-4 y 6-0, y el griego Stefanos Tsitsipas (7°), quien avanzó sin salir a la cancha debido a que el suizo Roger Federer (3°) no se presentó a jugar el duelo de cuartos debido a una molestia en su pierna derecha.

 

 

Fuente: www.clarín.com