La problemática de la seguridad se ha transformado en un eje de gestión de las principales administraciones de Cambiemos, desde la nacional hasta la porteña y bonaerense. Además de haberse transformado en el eje fundamental de la campaña oficialista, obviando el tema económico donde las noticias no serán buenas tampoco en 2019.

Como anticipó Clarín, el Gobierno nacional tiene una lista de mil extranjeros que podrían ser deportados. En base a un informe de la Dirección de Migraciones -dependiente del Ministerio de Interior y Vivienda que conduce Rogelio Frigerio-, esa cifra responde a inmigrantes con antecedentes penales o que ingresaron al país ilegalmente.

Por eso, los principales distritos del país, gobernados por también por Cambiemos, pusieron el ojo en la delincuencia y en la característica de estas modalidades, así como en la nacionalidad de los que cometieron el hecho.

El Ministerio de Seguridad porteño y la Policía de la Ciudad de Buenos Aires analizaron toda su información sobre las detenciones llevadas a cabo durante el año 2018, contrastando y comparando con el mismo período de 2017.

Lo primero que surge de los datos oficiales en la Ciudad arrojan gráficos donde se ve que durante el período Enero-Noviembre de 2018, la Policía de la Ciudad realizó un total de 22.809 detenciones por diferentes delitos cometidos. Esto implica un 6 por ciento más, comparado con mismo período del 2017.

Pero de esto se desprende un dato muy relevante y es que, analizadas estas detenciones por origen y nacionalidad de estas personas, hubo un aumento significativo de extranjeros que cometieron delitos en la Ciudad de Buenos Aires, gobernada por Horacio Rodríguez Larreta.

Del total de detenidos durante el 2018, un 17 por ciento, fueron consumados por extranjeros. Si este dato se compara con mismo período del 2017, la variación y aumento es del 36 por ciento.

Los delitos fueron, de enero a noviembre, unos 22.809: el 83% (18.899) fueron cometidos por argentinos y unos 3.910 (el 17%) por extranjeros.

El mes con más delitos en 2018 fue el de marzo, con 2058, y el más bajo el de julio, con 1179.

Estos datos les sirvieron a las autoridades de la Ciudad (como el vicejefe Diego Santilli y el titular de la Policía Marcelo D’Alessandro) para analizar los principales motivos de robos y arrebatos en la Ciudad, que son el robo y la posterior comercialización de celulares.

Por eso, el Ministerio de Justicia y Seguridad y la Policía de la Ciudad conjuntamente con distintos organismos de Ciudad y Nación, (AGC, Espacio Público, Enacom, Renaper y otros) pusieron énfasis en inspecciones y procedimientos permanentes en galerías de locales de venta y reparación de telefonía celular que dieron resultados positivos.

En este rubro de robo de celulares, el dato es alarmante: desde fines de Mayo hasta principios de Diciembre de 2018, de un total de 188 detenidos, 118 son extranjeros.

Por el lado de la provincia de Buenos Aires, este debate puso el foco en los extranjeros detenidos y lo que la ley vigente establece para su eventual expulsión

La ley 25.871 permite la posibilidad a los condenados en territorio por delitos cometidos en nuestro país, de volver a su patria y quedar allá en libertad, en la medida que no tengan alguna causa pendiente en su país de nacimiento. Solo en casos de tener familia formada en el país -y estar a cargo de la misma- pueden evitar ser expulsados del país.

En la provincia que gobierna María Eugenia Vidal, aproximadamente 300 presos son los que están en condiciones de ser extrañados a sus países.

Como ya adelantó Clarín, el total de expulsados a la fecha fueron 41 internos alojados en el Servicio Penitenciario bonaerense de países como Paraguay, Chile, Perú, Bolivia, Colombia y Uruguay, según las cifras que maneja el Ministerio de Justicia que conduce el abogado Gustavo Ferrari.

 

Fuente: www.clarín.com