Las autoridades del Instituto Provincial de la Vivienda afirman que uno de los motivos por los cuales no es sencillo seguir construyendo casas es la alta morosidad de las personas que ya tienen su vivienda.

“El hecho de que gobiernos anteriores no se hayan preocupado por el recupero de las cuotas desencadenó años de desinversión por falta de activos para encabezar nuevos proyectos”, indicaron.

En busca de darle una solución a la regularización de las deudas, el IPV firmó un convenio con el Veraz a partir del cual la entidad crediticia notificará a los morosos y los alojará en la base datos. Antes, sólo recibían notificaciones sobre su situación, pero nunca se los intimaba a realizar los pagos.

En el primer trimestre de 2018, Veraz notificó a 1.600 adjudicatarios. De ellos, 20% solucionó su situación, mientras que 1.400 quedaron cargados en la base de datos de la entidad. En el segundo semestre de 2018, el IPV notificó a 4.000 adjudicatarios, de los cuales 21% regularizó la situación. En esta oportunidad, el veraz notificó a 2.000 personas, de las cuales 15% regularizó su situación.

Adelantaron que además del aviso se procederá en los próximos meses al desalojo de los adjudicatarios y se les otorgará la vivienda a otras personas que estén inscriptas en el Instituto. Hasta el momento se han realizado nueve pedidos de ejecución hipotecaria y se están analizando cerca de 900 expedientes para concretar los desalojos.