La Superintendencia General de Irrigación señala que sigue vigente la ley 8.754, del año 2015, que incluye en el Código de Faltas, en el artículo 84 bis el “Uso indebido de cauces de agua” a partir del cual se establece que sea sancionado con trabajos comunitarios el que utilice para bañarse los canales de riego, represas, diques derivadores, tomas y cualquier obra hidráulica de la Provincia.

La misma normativa también pena al que arroje sobre los cauces tacos, maderas, piedras o cualquier otro elemento que obstaculice el normal escurrimiento de las aguas por la red de riego de la Provincia y el que deteriore por cualquier tipo de actividad los cauces, las obras de toma, los taludes de los canales, las compuertas o cualquier obra hidráulica de conducción del agua.

No obstante, independientemente de lo que marca el Código de Faltas, desde Irrigación subrayan que lo que se busca es que a través de campañas de concientización las personas comprendan dos puntos fundamentales: uno, el riesgo que implica bañarse en cauces de riego, ya que por lo general traen caudales importantes, tienen gran profundidad y velocidad de escurrimiento y dos, cuando la gente realiza los taponamientos alteran las condiciones normales de escurrimiento originando desbordes de los cauces con afectación de las banquinas y de los márgenes del canal, que terminan inundando las vías de circulación generando peligro para los transeúntes y no menos importante, causando la pérdida del turno para aquel regante al que le corresponde hacerlo en ese momento.

En consecuencia, desde el organismo que administra el agua comenzaron con una nueva campaña de concientización ante la necesidad imperiosa de adoptar medidas de control y prevención para evitar la utilización indebida de todos los cauces naturales o artificiales de la Provincia.

También advirtieron que se harán intensos controles en todos los cauces de la provincia para verificar el cumplimiento de la resolución, comunicando cualquier transgresión a las autoridades policiales más próximas.