Un equipo de astrónomos australianos detectó unas veinte explosiones de radio de mucha velocidad, un número que casi duplica el conocido hasta ahora de estos poderosos destellos de ondas en el espacio profundo.

De acuerdo a la investigación publicada en la revista Nature, el descubrimiento lo hizo el radiotelescopio “Australia Square Kilometre Array Pathfinder” (ASKAP) de la Organización para la Investigación Industrial y Científica de la Mancomunidad de Australia (CSIRO).

Los científicos desconocen las causas de estas señales, que provienen de todas partes del universo, duran solo unos milisegundos y usan energía que equivale a la que liberaría el sol en 80 años, según un comunicado del Centro Internacional para la Investigación de Radio Astronomía (ICRAC, siglas en inglés).

Los astrónomos también probaron que los signos vienen del otro lado del Universo y no del “vecindario” galáctico más cercano. El coautor del estudio, Jean-Pierre Macquart, explicó que las ráfagas pueden viajar miles de millones de años y pueden pasar a través de una nube de gas.

“Cada vez que ocurre, las diferentes longitudes de onda que forman una ráfaga se desaceleran en cantidades distintas. Al final, la ráfaga alcanza la Tierra y propaga la longitud de sus ondas llegando al telescopio con una ligera diferencia de tiempo, como si fueran nadadores que llegan a la línea final”, explicó.

Los investigadores ahora se centran en conocer las causas que provocan las explosiones y buscar en qué galaxias se originan. “Podremos localizar las ráfagas a más de una milésima de grado”, manifestó otro científico, al precisar que esa medición equivale al ancho de un cabello humano visto a diez metros de distancia.

 

Fuente: TNMundo