El titular del Primer Juzgado de Garantías, Dr. Pablo Peñasco, otorgó la detención domiciliaria a Barry Gassimou, el africano imputado en el caso Florencia Peralta.

El juez aceptó la solicitud de la defensa y le dio la posibilidad al hombre de permanecer encerrado en la casa de un particular que se ofreció para tal fin.

La persona que facilitó el techo para que Barry cumpla con la detención es el reconocido abogado y militante de derechos humanos Guillermo Rubio.

En tanto que Peñasco, en diálogo con nuestro medio, aseguró que “tiene colocada la pulsera magnética y tiene que cumplir con toda la normativa dispuesta para estos casos”, y prontamente añadió que “está imputado por encubrimiento agravado y alternativamente por homicidio”.

Respecto a esta manera tan sui generis de caratular, vale decir que no se trata de dos causas complementarias, sino de que las dos circulan por carriles distintos, pudiendo ser una o la otra la que en definitiva termine cargando el individuo. Aunque no se descarta que pueda llegar a quedar limpio de todo lo que se le achaca.

Debe subrayarse que el sujeto, oriundo de República de Guinea, quedó enlazado a la causa luego de que la Justicia comprobara que supo tener en su poder el teléfono celular de Florencia; objeto que desapareció la misma noche del crimen.

Barry dijo, a modo de escudo, que el teléfono se lo encontró en una acequia en calle Pellegrini y que luego de eso se fue de San Rafael, aclarando que había llegado a nuestro departamento de manera pasajera, considerando su vida nómade, ya que es vendedor de bijouterie.

Por otro lado, hay que recordar que Damián Ortega, la ex pareja de la joven policía y principal acusado, sigue alojado en la cárcel a la espera de que se destraben los últimos acontecimientos para que la causa se eleve a juicio.

Silvio Barroso