ANDREWS AIR FORCE BASE.- El presidente de Estados Unidos , Donald Trump , no se lo quiso perder. Por eso esta madrugada y acompañado por su esposa Melania , recibió a los tres ciudadanos estadounidenses liberados por el régimen de Corea del Norte , una imagen cargada de simbolismo por el gesto en las semanas previas a su encuentro con el líder Kim Jong-un.

Apenas antes de las 3 de la mañana (7 GMT), la pareja presidencial, junto al vicepresidente Mike Pence y su esposa, subió a bordo del avión en el que acababan de llegar los tres hombres a la base área de Andrews, cerca de Washington , donde se había desplegado una enorme bandera estadounidense.

El avión del secretario de Estado Mike Pompeo, que realizó su segundo viaje a la capital norcoreana en apenas días y con la mira puesta en arreglar detalles sobre el futuro mano a mano histórico, había aterrizado unos minutos antes.

Trump entiende la liberación de estos tres ciudadanos, que habían sido encarcelados meses atrás por Pyongyang y por distintos motivos, como una especie de victoria y paso más hacia un acercamiento con Corea del Norte, luego de meses de tensión por una escalada de violencia que incluyó pruebas de misiles y hasta intercambio de insultos entre los mandatarios de cada nación.

“Queremos expresar nuestra profunda gratitud hacia el gobierno de Estados Unidos, el presidente Trump, el secretario Pompeo y el pueblo estadounidense por traernos de vuelta a casa”, afirmaron los tres exdetenidos en un comunicado mientras viajaban hacia Washington. “Damos gracias a Dios y a todas la familias y amigos que han rezado por nosotros y por nuestro retorno. Que Dios bendiga a Estados Unidos, la mejor nación del mundo”, agregaron.

Por su parte, Trump dijo sobre Kim: “Realmente pienso que quiere hacer algo”. Las conversaciones entre la Casa Blanca y el ejecutivo de Pyongyang “nunca habían llegado tan lejos”, insistió.

Dos de los liberados, el experto agrícola Kim Hak-song y el exprofesor Tony Kim, fueron arrestados en 2017, mientras que Kim Dong-chul, un empresario estadounidense nacido en Corea del Sur y pastor de unos 60 años, había sido sentenciado a 10 años de trabajos forzados en 2016.

 

 

Fuente: www.lanacion.com