No era aventurado pensar que la bomba iba a explotar en cualquier momento, considerando que aunque el gobernador intenta unificar el discurso y la tropa, no es sencillo abroquelar a todos cuando de temas sensibles se trata. Estaba cantado que minería y fracking traerían chispazos al Frente.

Quedó demostrado con el cruce entre los intendentes radicales Marcelino Iglesias y Walther Marcolini, caciques de Guaymallén y General Alvear respectivamente.

El primero estaba esperando que le dieran el pie para despacharse y, sin dudas, lo hizo dejando de lado  palabras adornadas. En una entrevista radial dijo sin suavidad que con la ley 7722, que prohíbe el uso de sustancias tóxicas en la minería, se denigró al sector.

Expresó que en aquel momento “ambientalistas” jugaron con el miedo de la gente. “Se ha estigmatizado la actividad minera”, lanzó a modo de título.

La respuesta no tardó en llegar, y fue de la mano del intendente del General Alvear, Walther Marcolini, también radical.

El jefe comunal del vecino departamento salió al cruce al expresar en redes sociales: “Estoy en total desacuerdo con las declaraciones de Marcelino Iglesias con respecto a la ley 772”.

Podría haber elegido el camino del silencio, sin embargo fue directamente al choque. Fijó postura, marcó la cancha y ahora solamente resta esperar.