Nancy Aguirre, la supervisora de la escuela Amador Burgos, pidió “prudencia” en relación al caso de la celadora intoxicada con un pedazo de milanesa que fue compartida con otros dos celadores, comida que a estos últimos no les ocasionó nada.

Fue muy clara al indicar que hoy hay que decir “posible” milanesa envenenada porque no hay nada comprobado.

“Es muy raro lo que pasó, por eso espero que todo salga a la luz”, enfatizó la docente, al tiempo que agregó “tenemos que ser cuidadosos para no ensuciar a nadie”.

Aguirre dice que el caso es extraño, ya que  se trata de “una escuela que siempre estuvo en perfecto estado de higiene. Incluso, el mismo día que pasó el hecho “la Policía Científica revisó todo y no encontró nada”.

Agregó luego que “los relatos de los protagonistas no coinciden, porque hay disparidad en los relatos. Por tal motivo es que tenemos que esperar el veredicto de la Justicia”.

Aunque aclaró que hay que esperar para tener más claro el panorama, adelantó: “Desde Bromatología me dijeron que si hubiera algo raro estaría todo el plato contaminado”, algo que parece no ocurrió teniendo en cuenta que los otros celadores no tuvieron inconvenientes.

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