La escena, por dolorosa y repetida, genera empatía. Se habla de Fernando Gago y su nueva lesión, ahora en la rodilla derecha, esa misma que lo amargó en octubre de 2017 -jugando para Argentina contra Perú en la Bombonera- y que lo marginó del Mundial de Rusia 2018.

El número de lesiones de Gago impacta: 24 a lo largo de su carrera. Los días inactivos productos de esas dolencias o recuperaciones, también: más de 1300. Pero lo que más asombra es la capacidad de resiliencia del fino mediocampista, su entereza para plantarse y poner el pecho ante los golpes duros, su fortaleza para dar batalla. Más que Pintita debería apodarse Guerrero.

Fue un día de información cruzada. Primero se habló de rotura de ligamentos de la rodilla izquierda. Pero pasadas las 14 horas Vélez brindó un parte médico sin demasiadas especificaciones. “El jugador Fernando Gago sufre un estiramiento con lesión parcial de la plástica de la rodilla derecha. Se aguardará la evolución para decidir el tratamiento”, publicó el elenco de Liniers.

¿Qué quiere decir el parte? Gago se resintió de la rotura del ligamento cruzado anterior, lateral medial y menisco externo de la rodilla derecha que sufrió en octubre de 2017 en la Bombonera cuando vestía la camiseta Argentina.

La plástica que anuncia Vélez en el comunicado no es otra cosa que la operación, el injerto que se le realizó en ese momento. El mediocampista de 33 años sufrió ante Aldosivi, a los 20 minutos de la segunda parte, un esguince grado 2; es decir, con rotura parcial.

Los pasos a seguir son diversos y dependerán del jugador. Lo recomendable es hacer reposo durante 10 días. Recién después se estudia la estabilidad de la rodilla. ¿Puede esquivar una intervención quirúrgica? Por lo que pudo averiguar Clarín, será difícil porque se trata de un futbolista de edad avanzada y que se resintió de una vieja lesión. De todos modos, existen casos de jugadores que juegan con algún ligamento de la rodilla estirado. “Si la rodilla está estable, con fortalecimiento se puede jugar”, le dijo un especialista a este diario.

Cuesta encontrar un futbolista profesional con tanta mala suerte como Gago. Las lesiones lo han perseguido a lo largo de su carrera, especialmente en los últimos años. Según el sitio Transfermarkt, el ex Boca sufrió 24 lesiones desde su debut: 13 desgarros o distensiones y 11 ligamentarias. La primera lesión se produjo cuando ya jugaba en Real Madrid: estuvo 30 días inactivo por un desgarro.

Estando en la capital española también padeció un esguince del ligamento interno de la rodilla izquierda (por un choque con el entonces juvenil Dani Carvajal) que lo marginó de las canchas casi 100 días. Cuatro anos más tarde, en 2014 y estando en Boca, esa misma rodilla lo alejó de las canchas por 51 días.

De todos modos, la secuencia más larga y grave de lesiones se produjeron desde 2015 en adelante. Tres veces Gago se rompió el tendón de Aquiles jugando contra River. El 13 de septiembre de 2015, en el Monumental, su partido duró apenas 24 segundos: corría una pelota, se frenó y se tiró al piso. “Me corté el tendón”, le dijo a un compañero en ese instante.

Volvió a enfrentar a River el 24 de abril de 2016. Se jugaban 40 minutos cuando el mediocampista fue a disputar una pelota en su área con Lucas Alario y cayó al piso. Comenzó a revolcarse pese a que el delantero de River no lo había golpeado. “Ruptura insercional del tendón de Aquiles y del injerto del tendón del flexor propio del hallux del tobillo izquierdo utilizado en la cirugía previa”, fue el parte médico.

La última vez acaso sea la más recordada: en la final de la Libertadores en Madrid, el 9 de diciembre de 2012. Ahí, en el césped de Bernabéu, apreció nuevamente la tristemente celebre frase “me rompí el tendón”.

Fernando Gago optó por el silencio ayer. Por el contrario, fueron muchas las voces de aliento: desde Marcelo Gallardo hasta su juvenil compañero Tiago Almada. Seguramente pasará el fin de semana en familia y definirá su futuro. Hablar de retiro no parece descabellado. Tampoco de afrontar una nueva recuperación. La pelota, como cuando juega, estará en los pies de Gago.

 

Fuente: www.clarín.com