Así está comprometido en el acuerdo. Serán dos cuotas de USD 3.000 millones en junio y septiembre, sujeto al cumplimiento de metas.

Con los USD 100 millones que vendió ayer el Tesoro, el acuerdo con el FMI comenzó a tener efecto práctico en el mercado cambiario. Y se alcanzó el objetivo de dominar al dólar, que terminó con una caída significativa tanto en el segmento mayorista (volvió a $ 27,50) como en el minorista, donde descendió a $ 28,19. Obviamente fue clave para llevar calma a los inversores la decisión de MSCI de ascender a la Argentina de mercado “fronterizo” a “emergente”.

El “poder de fuego” no se agotará con esos USD 7.500 millones que se irán volcando al mercado. El Gobierno tiene la posibilidad de sumar USD 6.000 millones adicionales del Fondo hasta fin de año, según lo acordado en el acuerdo firmado con el organismo. Los desembolsos, que se realizarían a pedido de la Argentina, llegarían el 15 de septiembre y el 15 de diciembre, por unos USD 3.000 millones cada uno.

Esos USD 6.000 millones que sumaría el Fondo haría que el desembolso total a lo largo del año llegue a los USD 21.000 millones, aunque para volcar específicamente a la oferta de divisas serían USD 13.500 millones.

Por el momento, el FMI desembolsaría hoy USD 15.000 millones, que irán en partes iguales al Tesoro y a las reservas del Central. Y los futuros giros, si se producen, también tendrían como destino las arcas públicas, con lo cual el Gobierno seguirá con mucho margen. No sólo para obtener el financiamiento que precisa para el pago de deuda, sino también para estabilizar el mercado cambiario con más oferta. Según lo anunciado ayer, venderá USD 100 millones diarios en las próximas 75 jornadas. La suma fija busca darle mucha más previsibilidad al mercado financiero y especialmente al cambiario, agregando más dólares en un momento en el que empiezan a declinar los dólares del campo.

Los futuros desembolsos del organismo que preside Christine Lagarde estarán ya condicionados al cumplimiento de las metas tanto fiscales como de inflación que el Gobierno se comprometió a cumplir con el FMI. El del 15 de septiembre está prácticamente asegurado, porque es necesario cumplir con las metas de junio. Y prácticamente se fijaron los parámetros ya conocidos en ambas variables. En otras palabras, es virtualmente imposible cumplir con los requisitos exigidos a pocas semanas de vigencia del acuerdo. Para la meta de reservas netas, por ejemplo, se parte del nivel del 4 de junio.

El Fondo acepta, además, que la meta de inflación ascienda hasta un nivel máximo de 32% interanual para fin de este mes. Algo que está bien por encima de lo que finalmente ocurrirá, aún cuando se produzca otro salto inflacionario debido a la devaluación. Luego debería descendiendo trimestre a trimestre. Para mediados de 2019 debería caer a 20% y para fines del año próximo al 17% anual.

Lo mismo sucede con los requisitos vinculados al déficit fiscal, teniendo en cuenta que el Gobierno viene sobrecumpliendo los objetivos. Para este año, por ejemplo, se estima que en vez del 2,7% comprometido por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se podría llegar a un rojo primario de 2,4%. El año próximo la meta es de 1,3% de déficit de las cuentas públicas.

Por lo tanto, cumpliendo con esos parámetros establecidos para el trimestre que está a punto de concluir, estarían dadas las condiciones para recibir un nuevo desembolso del Fondo, equivalente al 65% de la cuota. Y en diciembre podría llegar otro tanto, siempre que se cumpla con las exigencias establecidas para fin de septiembre.

En todos los casos se trata de compromisos cuantitativos, es decir relacionados con un determinado nivel de inflación, reservas y rojo fiscal. No hay ningún requisito específico relacionado con la aprobación legislativa, por ejemplo del Presupuesto 2019 o la aprobación de una nueva Carta Orgánica del Central, aunque obviamente el Gobierno sí tiene el compromiso de presentarlos.

 

Fuente: Infobae