Noventa obras, 34 días cortando cintas. Una febril sucesión de inauguraciones con un objetivo: ganar las PASO. El Gobierno apuesta fuerte a mostrar a Mauricio Macri, el presidente candidato, como un «hacedor» y tendrá como epicentro la provincia de Buenos Aires, donde se pondrán en marcha un tercio de las obras que beneficiarán a más de 3.000.000 de personas.

Ni siquiera la prohibición los frenará. En rigor, le quedan 10 días al Presidente para mostrarse en una inauguración -son 25 días previos al 11 de agosto, día de las primarias-, como está establecido en la ley electoral. Pero las obras se pondrán en marcha y la comunicación será vía redes. Sin protagonistas; es decir, sin candidatos. «Son obras que comunican solas», explicaron desde el comando de campaña que lidera el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

En la Casa Rosada crece el optimismo, característica inherente que define a los funcionarios que anidan en el primer piso. Las últimas encuestas muestran una recuperación de la imagen del Presidente, que ahora se ubica alrededor de los 40 puntos. Y en intención de voto, siempre según funcionarios muy cercanos a Macri, hoy las PASO están casi empatadas. El binomio Alberto Fernández y Cristina Kirchner tiene una leve ventaja. «Jugamos todo a ganar ahora», reconoció un importante funcionario con despacho en la Casa Rosada, que está involucrado directamente en la campaña electoral.

La maquinaria electoral tiene a dos ministros en plena ejecución: Rogelio Frigerio (Interior) y Guillermo Dietrich (Transporte) están a cargo de las obras y coordinan con la Casa de Gobierno agendas para definir dónde y cuándo se presentará el Presidente. En caso de que no pueda, lo reemplazan ellos, como sucedió el viernes en Catamarca, adonde viajaron Frigerio y el candidato a vicepresidente, Miguel Pichetto. «Desde hace tres años y medio lanzamos un plan de infraestructura muy ambicioso, quizá el más ambicioso que se recuerde», dijo a LA NACION Frigerio, que en el primer semestre ya ejecutó la mitad de su presupuesto.

El plan de infraestructura, que Macri puso en marcha el día que asumió -el plan general se trabajó en la Fundación Pensar dos años antes-, es también el protagonista de los spots de campaña, que se lanzaron en las últimas horas. Otro de los temas que destacaron cerca del jefe del Estado es que se trata de la culminación de obras y no de meros anuncios. «La realidad contra el relato», explicó un hombre con acceso al despacho presidencial.

«Las obras dejaron de ser sinónimo de corrupción y hoy son sinónimo de esperanza. La política para nosotros es mejorarle la vida a gente. Cada autopista, estación de tren, kilómetro de vía y nuevo metrobús transforma el día a día de las personas», describió Dietrich.

Del total, unas 30 obras están localizadas en el principal distrito electoral del país, la provincia de Buenos Aires, escenario de la principal batalla electoral. Si bien en las últimas semanas tuvo una leve recuperación -la estabilidad del dólar y la inflación a la baja son los principales motivos-, en el territorio bonaerense, principalmente en el conurbano, Macri tiene dificultades para crecer. Y su imagen negativa le genera complicaciones a la gobernadora María Eugenia Vidal, que el último jueves, en la reunión de gabinete ampliado, dejó en claro lo que está en juego. «Es la elección más importante desde que volvió la democracia», lanzó. En su mayoría se trata de pavimento, cloacas, agua potable y alumbrado público. O la renovación de plantas depuradoras y desagües pluviales. Y se reparten por municipios que gobierna Cambiemos, como Quilmes, y también la oposición, como La Matanza, Almirante Brown, Moreno, Bolívar, Lomas de Zamora y Junín, entre otros. Las obras son por casi $8000 millones.

Pero también hay obras de gran infraestructura, como el viaducto San Martín, que con una inversión de $3100 millones elevó las vías del tren desde la estación Palermo hasta La Paternal, eliminando 11 pasos a nivel. El nuevo taller ferroviario de Tolosa, la extensión metrobús-ruta 8 y la renovación de vías entre Suárez y Bancalari, de la línea Mitre.

Hablar de las obras y su impacto directo será parte del trabajo que tendrán algunos de los candidatos que comenzarán a caminar el escenario donde se dará la madre de todas las batallas. Sobre todo, para intentar neutralizar las quejas por la mala situación económica. En esto estarán incluidos, además de Macri, Vidal y Rodríguez Larreta, Pichetto; Elisa Carrió; el primer candidato a senador por la ciudad, Martín Lousteau, y el ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, que lidera la boleta para diputados por la provincia. «Vamos a buscar los votos que obtuvo [Sergio] Massa en 2017, que están enojados con nosotros, pero no quieren votar al kirchnerismo», explicó uno de los principales armadores de Vidal. Y graficó: «Con Mauricio [Macri] en la calle hablamos de obras, con Mauricio escondido se habla de economía». A la agenda de inauguraciones también se sumará el área de Infraestructura Urbana, a cargo de Marina Klemensiewicz, quien tendrá como acompañantes a Frigerio; Pichetto; la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, y la vicepresidenta, Gabriela Michetti, entre otros.

En el listado también están incluidas Catamarca, con dos obras; Chaco, con la misma cantidad. En Chubut se pondrán en marcha en Puerto Madryn mejoras de hábitat, red vial, red eléctrica y alumbrado público y gas natural. En Córdoba, en tanto, está proyectado inaugurar tres obras y en Corrientes suman otras cuatro, entre obras hídricas y de infraestructura urbana.

En Entre Ríos está prevista la presentación de la construcción de un centro de salud en Federación. También hay obras de agua potable y cloacas. Otras provincias en carpeta son Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán. En total, unos $20.000 millones .

El jefe de gobierno porteño tiene prevista una inauguración por día, con obras como la finalización de la primera parte del arroyo Vega, que presentó en los últimos días junto a Macri.

 

Fuente: www.lanación.com