Este mes se pone en funcionamiento un plan piloto de cumplimiento de objetivos.

La Casa Rosada avanza en una serie de políticas con respecto a la asistencia y el desempeño de los empleados estatales. Después de implementar el control de presentismo se empezará a seguir de cerca el rendimiento de los empleados públicos, que desde el 1° de marzo empezaron a capacitarse en una nueva escuela, como había anticipado TN.com.ar.

Esta estrategia está a cargo del ministerio de Modernización, liderado por Andrés Ibarra, y podría impactar en la paritaria del 2018, ya que el Gobierno busca instalar los premios o castigos de acuerdo a la asistencia o el rendimiento de los empleados del Estado. En principio se pondrá en marcha un plan piloto en diez ministerios.

Entre las evaluaciones estará el cumplimiento de objetivos, entre otras metas: con estas pruebas, los jerárquicos analizarán cómo se desenvuelven sus subordinados. Desde Modernización adelantaron a La Nación que el año que viene se instaurará la evaluación anual, que habrá beneficios por productividad y que este “examen” repercutirá en la carrera de los estatales.

En el caso de que los empleados no cumplan con las expectativas, desde Modernización aseguran que tomarán estos casos como diagnóstico para capacitar a los trabajadores. No obstante quienes ocupan cargos jerárquicos podrían perder sus puestos si “reprueban” el examen, mientras que si cumplen con los objetivos podrían tener beneficios económicos y poder seguir en el cargo por un nuevo período sin necesidad de concursar.

Aunque el test de desempeño ya rige, ahora el Gobierno lo extenderá a más dependencias, y genera rechazo del gremio ATE, el más combativo de los estatales. Desde el sindicato aseguran que “hace años” que los empleados públicos están sometidos a evaluaciones y adelantaron que, si se hacen cambios en las pruebas, reclamarán modificaciones del convenio colectivo.

Fuente: Todo Noticias

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