La Asociación de Panaderos de nuestra provincia anunció una suba del pan de un 10 por ciento, un número que se suma a la seguidilla de incrementos desde que arrancó el año.

Es preciso destacar que en Mendoza hay dos agrupaciones que nuclean a los empresarios del sector, además de la Asociación está la Cámara de Panaderos. Esto significa que los aumentos se van dando de acuerdo a lo que considera cada institución y, por lo tanto, las panaderías van subiendo sus valores en relación al grupo al que pertenecen.

Por eso es que cuando se anuncian incrementos hay panaderías que suben y otras no. Pero, en definitiva, más allá del criterio de cada sector empresarial, los negocios han terminado aumentando casi un 50 por ciento en lo que va del año.

En el caso de San Rafael, por ejemplo, algunas panaderías hicieron un fuerte incremento hace dos semanas. Fue de un 20 por ciento, en tanto que otras subieron el precio ayer en un 10 por ciento.

La realidad indica que los valores son un gran descontrol. A la vista está, independientemente de la asociación que la agrupa, que cada negocio sube los precios teniendo en cuenta su propia realidad.

En panaderías del microcentro el kilo de pan blanco tiene un costo de entre 60 y 65 pesos. Si nos alejamos unas cuadras del kilómetro cero el precio se ubica en 50 pesos.

Un dato a tener en cuenta es que en comercios de barrio se puede conseguir a 40 pesos.

En una recorrida de nuestro medio por distintas panaderías de nuestra ciudad, es importante el número de panaderos que señalan que la venta ha bajado, sobre todo en las facturas o tortitas.