Tal como anunciaron esta semana desde las Cámaras que nuclean a los panaderos de la provincia, los panificados volvieron a aumentar.

Lo difícil de digerir es que se trata del tercer aumento en lo que va del año. El primero fue de 10% en enero y el segundo en marzo con un 8%, mientras que la historia se repite de nuevo este mes con otro 8%. La cuenta es por demás sencilla, en menos de cuatro meses subió un 26%.

San Rafael no quedó afuera del anuncio y la mayoría de las panaderías ya cambiaron el precio. Los carteles ya indican que el pan está entre 40 y 45 pesos, mientras que la docena de facturas llega en ciertos lugares (céntricos) a los 130 pesos.

Desde el sector argumentan que los aumentos se fundamentan en los feroces incrementos en la bolsa de harina, y en los servicios como luz y gas.