Al igual que pasó con el ex ministro de Planificación y diputado del Frente para la Victoria, Julio De Vido, el fiscal Carlos Stornelli y el juez federal Luis Rodríguez comenzaron una pulseada, esta vez por la detención de la viuda del ex secretario privado de los Kirchner, Daniel Muñoz, Carolina Pochetti y sus socios. Del resultado de la pelea depende la posibilidad de que la Justicia recupere 70 millones de dólares de coimas.

Al igual que el año pasado con De Vido, el juez le dio la eximición de prisión a los acusados, a pesar de que uno está en el exterior y habría movido parte de la plata negra de Muñoz. Sin embargo, en noviembre pasado, la cámara federal ordenó directamente a Rodríguez detener al ex ministro de Cristina Kirchner.

El jueves, tal como adelantó Clarín, la sala II de ese tribunal -integrada por Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia- habilitó la detención de Pochetti y sus socios, al igual que el embargo de todos sus bienes en la Argentina y en exterior, pero el juez Rodríguez les dio el viernes la eximición de prisión bajo una caución real.

Entonces, Stornelli volvió a la carga y le recordó al juez Rodriguez que el 2010 una asociación ilícita supuestamente comandada por Muñoz -quien falleció en el 2016- desarrolló “diversas maniobras con el fin de que, por lo menos una porción de ese dinero ilegítimamente obtenido, se canalizara en bienes subrogados en el extranjero con el propósito de cortar todo lazo con los hechos ilícitos que los originaron”. En un largo fallo, el fiscal explicó como el entorno de la viuda de Muñoz sigue, a su criterio, moviendo la plata negra en el exterior para que la Justicia argentina no pueda recuperarla.

Si bien la viuda de Muñoz está imputada en una causa que tiene el juez Rodríguez, su ex marido fue uno de los principales receptores de coimas que recolectaba Roberto Baratta, la mano derecha de De Vido y así está acreditado en la causa de los cuadernos de las coimas.

Pero el juez concedió el viernes mismo la exención de prisión Pochetti y otros de los imputados bajo una caución real de diez millones de pesos. Además, ordenó su prohibición de salida del país y lo conminó a presentarse ante su juzgado dentro de los cinco primeros días hábiles de cada mes.

“No concuerdo, de conformidad con los datos apuntados, que persista en relación a estas circunstancias un riesgo procesal cuando la propia parte ha tenido a disposición la información de vieja data y menos que represente entonces una potencial obstrucción a la justicia”, agregó el juez, según informaron fuentes judiciales a Clarín.  Horas más tarde, el fiscal Stornelli apeló la decisión de Rodríguez ante la Cámara Federal afirmando que la supuesta organización que maneja Pochetti sigue actuando en la actualidad y uno de sus miembros Carlos Temístocles Cortez habría viajado EE.UU. para supuestamente ocultar bienes, entre otras razones.

Basándose en el fallo de la cámara federal del jueves, Stornelli apeló la negativa del juez de detener a Pochetti, sino también a disponer el embargo de los bienes y cuentas descubiertos en EE.UU., Andora y China, entre otros países. Esta pulseada tiene por ahora un final abierto.

Stornelli apunta contra los socios o testaferros de Pochetti a quien identificó como Sergio E. Todisco, Elizabeth E. Municoy, Carlos A. Gellert, Perla A. Puente Resendez y Carlos Temístocles Cortez.

El fiscal sostiene que Cortez salió recientemente del país y «ya movió 2.500.000 a Suiza». Otros 6 millones fueron trasferidos a la cuenta de la offshore llamada “Joda Negocios SA” en el banco Mercantil del Norte de México.

La compra de bienes en el exterior, Muñoz la había empezado en 2010, a través de empresas offshore y testaferros y con el apoyo del estudio panameño Mossac Fonseca, el mismo del escándalo de Panama Papers que investigó el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés). Luego Muñoz sacó 20 millones de dólares y compró 16 inmuebles en Miami y Nueva York. Uno solo en Bal Harbour costaba 5 millones. Lo hizo a través de 15 offshore constituidas en Las Vegas y las islas Vírgenes Británicas como una llamada Successful INC.

En 2015, tras el cambio de gobierno, vendieron los inmuebles e hicieron transferencias a cuentas en el Banco Mercantil del Norte -México-, el Citibank NA -Hong Kong, China-, la Banca Privada de Andorra, el Bank Of America y el Florida Community Bank -ambos en EE.UU.-, entre otras entidades financieras. Así lo reveló un informe de la Unidad de Información Financiera (UIF), que dirigen Mariano Federici y María Eugenia Talerico.

Además, la viuda integra las sociedades Patagon Adventure SRL; Patagon Experience SRL; Tabacalera del Norte S.A; Banana Ski Show y Cayuques y tiene un departamento en Mar del Plata; una casa en Villa La Angostura, Neuquén, y otra en esta capital. Estos bienes en la Argentina, en cambio, sí fueron inhibidos por el juez Rodríguez.

Muñoz, según surge de su declaración jurada de bienes presentada ante la Oficina Anticorrupción decía tener en 2010 solo un terreno en El Calafate, una inversión por 240 mil pesos y 170 mil pesos en efectivo, así como en participación en las empresas petroleras Ds Majer SA y Proxy SRL. Pero no declaró nada de los bienes y cuentas descubiertos ahora en el exterior.

El juez Claudio Bonadio, el fiscal Stornelli y otros investigadores se preguntan si Muñoz le robó esta plata a los Kirchner o era el testaferro de los ex presidentes.

 

Fuente: www.clarín.com