Luego de 17 meses consecutivos en baja, el sector inmobiliario se encamina a cerrar el 2019 con la peor performance de escrituras en la Ciudad de Buenos Aires en más de 30 años producto de una devaluación del peso de más del 60% -según datos en base al promedio de la cotización dólar del Banco Central-; la ausencia de crédito que incluye la paralización de los hipotecarios; y la incertidumbre política y económica que caracterizó a este año electoral.

El derrumbe de las ventas de propiedades en el último año y medio informado por el Colegio de Escribanos de la ciudad de Buenos Aires mantiene en alerta al sector. Tal es así que los distintos representantes, entre los que se encuentra la Cámara de la Construcción, la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), el Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (CUCICBA), el Colegio de Escribanos y la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), esperan la asunción del presidente electo Alberto Fernández para tener audiencias con distintas áreas de gobierno y presentar sus reclamos entre los que figuran pedidos para que se declare la emergencia habitacional y que se reestablezca el crédito para que los inquilinos se puedan transformar en propietarios.

“Necesitamos crecer como país y la industria de la construcción es una de las patas de la mesa junto con el agro, Vaca Muerta y otras áreas. Nosotros vamos a ofrecernos para trabajar juntos con el Gobierno. Queremos que sepan que estamos a disposición», afirmó Armando Pepe, titular de Cuciba.

Entre los motivos de la estrepitosa caída del sector, Pepe destacó fundamentalmente tres: las «altísimas tasas de la bicicleta financiera que alcanzaron el 85% anual”, la incertidumbre política y económica, la fuerte devaluación con su consecuente inflación y el control de cambios.

“El Colegio de Escribanos dijo que es el peor año de la historia en la Ciudad para el sector inmobiliario. La cantidad de escrituras en Capital Federal este año no superan las 30.000. Eso muestra que es el peor año de la historia”, remarcó el presidente de Cuciba.

Mientras que Alejandro Bennazar, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) remarcó: “en 2019 hubo una fuerte devaluación y que lo que más impactó al sector fue el aumento del dólar. Si se estabiliza el tipo de cambio, el mercado se moviliza. De lo contrario se retira la persona que podía acceder a un crédito hipotecario y todo aquel que necesitaba un apoyo financiero”.

Escenario incierto para el corto plazo

A su turno, José Rozados, agente de Reporte Inmobiliario hizo una evaluación en línea con los otros representantes del sector inmobiliario. Indicó que en cantidad de escrituras el 2019 va a ser el peor de los últimos 20 años.

“La expectativa con respecto al 2020 sinceramente no es muy grande. La realidad es que hasta que no se conozca el manejo de la política económica es muy difícil poder trazar un horizonte que aliente a que haya una mejora importante”, enfatizó.

Tanto Pepe como Bennazar y Rozados coincidieron en que se deberían tomar medidas para impulsar las ventas de inmuebles que a su vez colaboren para reactivar la economía a partir de generar una acción de la actividad privada. Desgravar impositivamente todo lo que tenga que ver con volcar fondos hacia la construcción puede generar empleo y actividad económica, son algunas de las claves afirmaron. Y añadieron que después es necesario generar mayor oferta para regular los precios.

También pedirán alentar la inversión en el sector de la construcción privada que tampoco atraviesa por un buen momento. El reclamo llega en un contexto que no ayuda.

Un sondeo del Grupo Construya, que mide cómo evolucionará la construcción en los próximos doce meses en base a las encuestas realizadas a los profesionales del sector, siete de cada diez empresarios encuestados del rubro de la construcción creen que esa actividad se mantendrá igual o empeorará en los próximos 12 meses. Sólo el 18% de los consultados considera que habrá una reacción positiva durante 2020, en el primer año de gestión de Alberto Fernández como presidente.

En otro orden, Bennazar consideró que las perspectivas para el 2020 no son muy alentadoras. “Creemos que el año que viene va a ser un año de mínima tranquilo como hasta ahora pero con expectativas de que surgen reglas como para que el mercado se aliviane. El comprador tiene que recuperar confianza como para volver a tomar una línea de crédito”, consideró.

Y agregó que el retiro de confianza afecta mucho, aunque destacó que se puede volver a construir “siempre y cuando haya estabilidad”.

Sin embargo, Armando Pepe destacó que comienza a aparecer “una importante demanda retenida en el sector inmobiliario. “Nosotros creemos que todos los que están en plazos fijos y en la bicicleta financiera van a empezar a venir al sector inmobiliario en la inversión en pozo, en fideicomiso. Van a invertir en pesos todos los meses y al final del ciclo, cuando se termina la obra, va a tener la inversión dolarizada”, señaló.

Aunque aclaró que este año trabajaron solo con operaciones de “registro civil”, es decir aquellos que se casaron y tenían que comprar una casa o personas que se separaron y tuvieron que salir a buscar vivienda. “El que se iba a casar y no la puede pedalear más salió a comprar. El que se separó y le pusieron la valija en la puerta compró. El que tuvo un bebé y necesitó una habitación más compró. Y el que podía esperar se sentó arriba de los dólares a ver cómo arranca el partido”, analizó.

Mientras tanto, los representantes del sector inmobiliario mantienen reuniones con funcionarios del gobierno actual y el entrante en relación a temas como la Ley de Alquileres y alquileres temporarios. “Ya luego de la asunción vamos a pedir reuniones con distintos ministerios para ponernos en conocimiento con las partes y trabajar con los equipos técnicos de las áreas de gobierno”, deslizaron.

Alquileres temporarios

Luego de varios proyectos presentados y de algunos intentos que quedaron a mitad de camino, finalmente la Ley de Alquileres obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados y se encamina a lograr la aprobación en la Cámara de Senadores. En ese contexto, el titular de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) Alejandro Bennazar sostuvo con respecto al proyecto, que están de acuerdo pero no con la actualización del precio de los alquileres de manera anual. Por eso señaló que el punto a discutir es una actualización semestral.

Asimismo, Armando Pepe afirmó que “hay muchos senadores que nos han llamado y están queriendo modificar la cláusula de tres años de contrato por 2 años y un ajuste semestral en lugar de anual”.

Créditos UVA: del impulso inmobiliario al derrumbe tras los controles de cambios

Los créditos nominados en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) surgieron con el gobierno de Mauricio Macri, a mitad de 2016 y apuntaban a cumplirle el sueño de su casa propia a muchos inquilinos. Sin embargo, la alta inflación junto con las devaluaciones recientes impactaron fuertemente en las cuotas.

Más de dos años después, quienes accedieron a los créditos tienen serias dificultades para no atrasarse con el pago de las cuotas. Hay incluso casos en los que las cuotas aumentaron más de 220% desde el inicio el 31 de marzo de 2016, con un valor UVA de $14,05 que hoy cotiza en $45,37. Esto hizo que muchas tomadores de esos créditos se autoconvocaran, totalizando más de 27.000 en todo el país, en reclamo a los gobernantes de medidas de alivio.

Deudores con créditos UVA nucleados en el Colectivo Nacional Hipotecados Autoconvocados reclamaron el congelamiento de la cuota. Hasta el momento, Mauricio Macri anunció el envío al Congreso de un proyecto de ley que prevé que ese tipo de préstamos dejen de indexarse por la inflación y pasen a actualizarse por el CVS (Coeficiente de Variación Salarial: ajuste por salarios) a partir de enero de 2020.

En tanto, el presidente electo Alberto Fernández dijo durante la campaña electoral que dará prioridad a la vivienda y que prevé generar un ministerio que atienda este rubro.

Fuente: www.infobae.com