El Ejecutivo mendocino anunció esta semana que los maestros fueron incluidos en la cláusula gatillo, mecanismo que busca recomponer el poder adquisitivo de los estatales a causa de la inflación.

Al respecto, Jaime Correas, titular de la Dirección General de Escuelas (DGE), destacó que esta medida, “que preserva el salario del sector de la educación”, fue una iniciativa del Gobierno, a pesar de no haber sido acordado en paritarias.

“Recordemos que esto fue requerido por el sindicato, dado por el Gobierno y rechazado por el sindicato después en paritarias. O sea que, en realidad, los docentes hasta hoy no tenían la seguridad de que esto iba a suceder por una mala negociación del sindicato que, en su momento pidió una cosa, rechazó lo que había pedido y dejó solamente al conjunto de los docentes fuera de un paraguas, ya que en ese momento no se sabía qué inflación iba a haber.  Ahora, ese paraguas se ha vuelto a tender sobre todos los empleados públicos de Mendoza”, expresó el funcionario.

Correas también remarcó: “Que los docentes de Mendoza sepan que el Estado y el Gobierno de Mendoza está actuando siempre para mantener el poder adquisitivo en la medida de lo posible con las crisis que se producen con esta economía y que no son previsibles. A comienzos de año no lo sabíamos, pero ahora queda en descubierto lo mal que negocia el SUTE y cómo antepone cosas de tipo político al bienestar de los docentes cosa que no ha hecho el Gobierno provincial”.