Boca derrotó a Jorge Wilstermann con un 4 a 0 que resulta tan exagerado como el 0-3 sufrido hace 9 días en Brasil, ante Atlético Paranaense. Y en este triunfo vital para las aspiraciones xeneizes en la Copa Libertadores , hubo puntos altos y otros que siguen siendo discretos.

Esteban Andrada (7). Cuando fue exigido, reaccionó con la solvencia de siempre. Sobre el final del primer tiempo le descolgó del ángulo un tiro libre magistral ejecutado por el Pochi Chávez.

Julio Buffarini (7). Entendió a la perfección cómo hay que jugar con la camiseta de Boca. Su barrida para ganar una pelota dividida que parecía intrascendente resultó clave para que luego Reynoso abriera el marcador, de cabeza. Desde que llegó Alfaro atraviesa un período de confianza y se ganó a la gente, que le celebra su entrega.

Lisandro López (6). Exhibió sobriedad, aunque el campo mojado le jugó dos malas pasadas que logró subsanar.

Carlos Izquierdoz (5). Sigue sin levantar su nivel. Pasó de candidato a capitán a un hombre que puede perder la titularidad en cualquier momento.

Emmanuel Mas (6). Tuvo una actuación correcta. En la jugada siguiente a la atajada sensacional de Andrada, evitó el 1 a 1 sobre la línea.

Sebastián Villa (6). El colombiano contagia con su entusiasmo, aunque a veces eso le termina jugando en contra y toma malas decisiones a la hora de dar un pase o elegir rematar al arco.

Nahitan Nandez (6). El temple del uruguayo está fuera de discusión. Arrancó muy bien, pero su tarea se fue desdibujando con el correr de los minutos.

Iván Marcone (4). El volante central decayó el gran nivel que había mostrado en los primeros partidos y el equipo lo siente. Es uno de los inamovibles de Alfaro, pero su presente dista mucho de lo que suele aportar.

Emanuel Reynoso (7). En un partido discreto, a Bebelo le alcanzaron un par de pinceladas para colorear la noche lluviosa. De sus pies nacieron las jugadas más claras de Boca, e incluso hubo momentos en los que parecía una obligación que él tocara el balón. Su titularidad está fuera de discusión.

Carlos Tevez (5). Arrancó enchufado y terminó a pura entrega. Sin embargo, sigue dando la sensación de que al Apache le sobran minutos en la cancha. Volvió a perder una pelota de esas que complican a la defensa (como en Brasil), y estuvo impreciso en los pases a los compañeros.

Darío Benedetto (5). Sigue lejos del nivel top que exhibió desde que llegó a Boca. Impreciso a la hora de buscar el arco, tampoco tiene puntería cuando elige patear desde afuera del área. Malogró un penal (se lo atajaron) y tuvo la valentía y el amor propio de pedir la pelota de nuevo cuando el xeneize tuvo otra chance desde los 12 pasos. Y en la segunda oportunidad, no falló. Y lo gritó con toda la furia.

Ingresaron:

Mauro Zárate (anotó un golazo, de emboquillada, para decretar el 3 a 0, y cerró la goleada con un toque que se desvió en un defensor para el 4-0 final), Cristian Pavón(se sumó al ataque contra un equipo que ya había bajado los brazos) y Agustín Obando (apenas un par de minutos de acción).

 

Fuente: www.lanación.com