El sujeto imputado por la muerte de Kevin Disparti, el joven que el 31 de mayo pasado perdió la vida luego de ser atropellado en avenida Pedro Vargas, seguirá detenido en la penitenciaría local.

Elías Gattás, de él se trata, fue beneficiado hace un par de semanas con la prisión domiciliaria, algo que nunca se pudo concretar considerando que su casa queda en el barrio El Molino, un lugar donde el sistema satelital no capta la tobillera electrónica.

Debido a que no pudo acreditar otro domicilio donde alojarse, su abogado defensor pidió que lo dejaran irse a su casa sin el dispositivo, jurando  que no se iba a escapar.

El término jurídico es “caución juratoria” dijo el abogado de la familia Disparti, Dr. Diego Díaz. El profesional explicó que “ese pedido ya fue rechazado en su momento, porque es simplemente un compromiso de palabra”.

La medida fue apelada por el Dr. Guillermo Rubio, representante de Gattás, quien insiste en que su defendido no representa un peligro y que, al tener sentido de pertenencia con su familia, no se va a escapar.

La respuesta vino de la mano del juez Alejandro Celeste, quien no aceptó el planteo de Rubio y en consecuencia dispuso que el hombre siga en la cárcel.