Una feroz riña, de la que participaron varios internos, tuvo como escenario al pabellón número 11 de la penitenciaría local.

Por motivos que se desconocen, poco después de las 10 de la noche de ayer, comenzó una discusión entre presos que luego fue subiendo de tono hasta terminar en una áspera pelea.

Como resultado del combate, un interno recibió un puntazo debajo de la tetilla izquierda que lo dejó maltrecho. No obstante, parece que la puñalada no alcanzó ya que también le arrojaron una pava de agua hirviendo que lo quemó en la zona del tórax y el brazo izquierdo.

El sujeto, de 42 años de edad, fue trasladado de urgencia al hospital Teodoro J. Schestakow donde tuvo que ser intervenido quirúrgicamente para luego quedar internado en el Servicio de Cirugía.

Al parecer, esos códigos carcelarios de los que tanto se habla no san tales, dado que las miradas se posaron rápidamente sobre un interno de 26 años que quedó adherido al caso como único responsable.