La polémica por los que se retiraron en pleno partido por lesiones y cobraron las 35.000 libras de premio.

Los múltiples abandonos en la primera ronda de Wimbledon, que levantaron no pocas sospechas, no pasaron inadvertidas para la dirección del torneo. Es que los ocho jugadores, entre hombres y mujeres,que entraron a jugar pero rápidamente se retiraron levantaron polémica y muchos se preguntaron si lo hicieron por el mero hecho de cobrar el premio por participar.

Por eso Tim Henman, ex jugador británico y actual director del subcomité del torneo, abrió la puerta a introducir una regla que se aplica al circuito ATP pero que no corre en los Grand Slams: que un jugador se retire antes de la primera ronda e igualmente cobre el premio que le correspondería por competir, y que en su lugar entre un lucky loser (“perdedor afortunado”), que empiece a percibir el dinero desde la segunda ronda en adelante.

“Hay jugadores que necesitan el dinero para invertir durante el resto del año (…). Pero necesitamos encontrar un equilibrio para que esos jugadores puedan llevarse algo de ese dinero y también darle la oportunidad a otro de ser realmente competitivo”, reflexionó Henman, de acuerdo al diario inglés Evening Standard.

Los que entraron a la cancha por un rato para luego abandonar se llevaron el cachet más alto de primera ronda de un Grand Slam: 35 mil libras (algo más de 45 mil dólares). Esto llamó la atención especialmente en la jornada del martes, en la que en la cancha central sólo se completó el partido del cuadro femenino entre Angelique Kerber e Irina Falconi. Luego, ni Roger Federer ni Novak Djokovic se despeinaron, ya que tanto el rival del suizo, Alexandr Dolgopolov, como el del serbio, Martin Klizan, se retiraron antes de los 50 minutos de juego.

Además de los dos mencionados (Dolgopolov, por una lesión de tobillo; Klizan, por una dolencia en la pantorrilla), el martes también abandonaron Feliciano López (planta del pie izquierdo), Janko Tipsarevic (pierna derecha) y Anastasia Potapova (rodilla izquierda).

Y el lunes, el primer día de actividad, habían abandonado Nick Kyrgios (cadera), Victor Troicki (espasmos en la espalda) y Denis Istomin.

“Un jugador no debería entrar a la cancha si sabe que no va a terminar el partido. El tema es, ¿ellos creían que podían terminarlo?Si la respuesta es sí, está bien que hayan hecho el intento;si no, creo que deberían haber dejado su lugar”, dijo Henman.

El británico admitió que Wimbledon -organizado por la ITF, al igual que Roland Garros y los Abiertos de Australia y Estados Unidos- podría adoptar una política semejante a la del resto de los torneos del circuito ATP, que permiten dos abandonos no consecutivos por lesión o enfermedad.

“Me sentí decepcionado -y todavía más como persona involucrada con el armado del orden de juego- al no tener una mejor idea de que esos dos jugadores estaban lesionados”, dijo el ex número 4 del mundo. “Podríamos haber hecho algo para, al menos, que los dos abandonos no sucedieran en la cancha central”, agregó. El público, que pagó las entradas más caras para ver los partidos destacados de la jornada en el mítico estadio de la Catedral, se fue ampliamente decepcionado.

La opinión de Roger Federer es tajante.“Tal vez los Grand Slams debieran adoptar esa medida. Deberían evaluar qué se puede hacer para facilitarles (la decisión)a los jugadores”. Novak Djokovic sentenció:“Yo la apoyo”.

Tiene sentido:los mejores del circuito no tienen las mismas necesidades económicas que gran parte de los jugadores que abandonan.

 

Fuente: www.clarin.com/deportes

www.ciudadanosur.com.ar

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