Se acerca el día de la madre y junto con esto los comercios reciben una bocanada de aire fresco, teniendo en cuenta que es una de las fechas donde la actividad crece.

Los hijos, maridos o nietos salen a comprar y a ojo calculan talles, medidas, colores o formatos del regalo, independientemente de si el mismo tiene que ver con ropa, calzado, o un artículo de joyería o de electrónica.

Claro, no siempre se da en la tecla.

Es por eso que los días que siguen a tan importante fecha el movimiento en las calles continúa, ya que no son pocas las agasajadas que van a realizar el cambio del producto por cuestiones de gustos, preferencias, comodidad, utilidad o talle. Y es ahí donde históricamente venía el problema, porque los comercios, en su mayoría, ponían (ponen) un cartel enorme indicando los días y horarios exclusivos para hacer cambios o devoluciones. Eso ya no pasará en Mendoza.

Esta semana, en la Cámara de Diputados de nuestra provincia se dio sanción definitiva a la ley que obliga a todos los comercios ubicados dentro del territorio mendocino, de todos los rubros, a aceptar devoluciones o cambios de artículos o productos cualquier día de la semana y a cualquier horario, obviamente dentro de los límites establecidos de atención al público.

De aquí en más, la normativa exige al propietario colocar un cartel visible y con letras claras la siguiente leyenda: “El consumidor no está sujeto a restricciones de días y horarios para el cambio de un producto”.

Esto será controlado por la Dirección de Defensa del Consumidor, dependiente del Ministerio de Trabajo, Justicia y Gobierno de Mendoza. Dependencia que tendrá la tarea de fiscalizar y sancionar a los comerciantes que no cumplan con tal medida.

Silvio Barroso