En muchos barrios de la provincia ya se está utilizando y quienes tienen derecho de riego, lo usan de manera exitosa utilizando modernos sistemas de riego.
 
Desde hace un tiempo, Irrigación viene alentando a quienes tienen permisos de riego, para que en lugar de utilizar agua que ha pasado por el proceso de potabilización para regar, lo hagan con agua de riego. En muchos barrios de la provincia ya se está utilizando y de manera exitosa.
 
“Es un despropósito y fuera de la lógica regar con agua potable el parquizado de una casa, siendo que se podría utilizar agua de riego para ello. En algún momento el agua potable valdrá lo que en verdad tiene que valer, cuando se coloquen medidores que controlen el consumo y es allí cuando el canon que ahora en muchos lugares es más barato que el agua de riego, será superado ampliamente”, aseguró el subdelegado de río Mendoza, Ricardo Nordestrom.
 
Pero más allá de lo económico, la posiblidad de regar con agua de riego hoy es factible y una necesidad a partir de los requerimientos de agua para consumo poblacional cada vez más altos y también más escasos.
 
¿Pero porqué existen barrios que cuentan con la posibilidad de utilizar agua para riego? Muchos loteos que luego se convierten en barrios eran fincas que poseían derecho de riego, ubicadas en áreas rurales que hoy se han convertido en áreas urbanas. Y es eso lo que vuelve posible que hoy y en forma exitosa utilicen esta agua para regar.
 
“Lo que se intenta desde Irrigación es alentar que los usuarios no renuncien a su derecho de riego, sino que lo utilicen para regar en sus propiedades a través de sistemas de riego modernos que lo hagan posible”, aseguró el ingeniero Nordestrom.
 
Lo que se está reviendo en este momento en Irrigación, es la posibilidad de denominar el uso recreativo que es con el que cuentan muchos de estos barrios, como “uso urbano” (aunque el nombre aún está en revisión) y con ello se revea el canon que se cobra por este uso.
 
Hoy, en promedio, quienes tienen uso recreativo abonan $500 de canon por cada hectárea que poseen, de manera bimestral, lo que significan que al año están abonando $3 mil. Si bien, no es alto el monto si se lo compara con algún otro servicio básico como luz y gas, “al lado del canon de agua potable que muchas propiedades abonan, sí lo es. En algunos barrios se abona $100 pesos de manera bimestral por agua potable. Un costo irrisorio que deja al agua de riego como cara”, aseguró el inspector de Cauce Raúl Thomé.
 
Hace unos días se dictó la resolución Nº 560/18 de Superintendencia, “Plan de ordenamiento registral y catastral” que reglamenta la resolución 513/17 del HTA con la finalidad de establecer un régimen claro y ordenado al respecto, detallando la intervención de las distintas áreas técnicas, administrativas, subdelegados e Inspecciones de Cauce, a efectos de la emisión de informes  y recaudos técnicos, administrativos, financieros que deben cumplimentarse para la emisión del Certificado de Factibilidad de Riego y Desagües y Certificado final de obras.
 
“Si nosotros logramos que cada barrio nuevo que se construye, que antes era finca, pueda utilizar el agua de riego con un sistema moderno de riego, para regar todos sus espacios, vamos a estar en el camino correcto de entender que el agua es muy importante para Mendoza y que con agua potable no está bien hacerlo”, finalizó Nordestrom.