La aplicación móvil se transformó este último lustro en una herramienta indispensable para la comunicación digital.

WhatsApp se coronó la reina de las aplicaciones; inclusive por encima de Facebook o Twitter en cuanto a uso se refiere; llegando hoy día a tener mas de 1000 millones de usuarios en mas de 180 países. 

Mensajes desde cualquier lugar del mundo, interconectividad mundial en segundos, grupos familiares, de trabajo, cenas, amigos, encuentros, promociones escolares y hasta de seguridad del barrio o mamas del colegio son algunos de los diferentes usos de la app, llamadas de voz, video, notas de voz, envío de fotos, documentos etc.

Antes de WhatsApp era innecesario enviar mensajes durante el trabajo; hasta resultaba tedioso escribirse con otras personas durante una cena o utilizarlo como un correo electrónico -mas allá de ser prohibido por muchos jefes por ser algo destinado al uso privado y no público- y para los que trabajaban con estos últimos en sus trabajos, no tenían ni les interesaba tener otra opción, hasta la llegada de WhatsApp. No es que sea una mala opción, sino que se ha tornado para empleados, compañeros de trabajo, jefes, esposas, esposos, novias, novios, amigos, compañeros de colegio, y hasta gestores culturales, en una herramienta sin horarios, ni restricciones.

Las facilidades a la hora de conectarse a redes WiFi ya sean públicas, privadas, propias, datos móviles o en las computadoras, hacen que no exista una restricción para el envío de información. 

Si lo pensamos bien, WhatsApp hace que las personas entren en nuestra intimidad sin permiso, en nuestro trabajo, en nuestro descanso, mientras leemos las noticias, escuchamos música, y hasta cuando utilizamos las redes sociales. Allí están enviando una cadena, un comunicado, un meme, un video, una foto, un emoji, una publicidad, una invitación o llegan a montones los mensajes en los grupos, las cargadas, las peleas, las clásicas frases “me clavaste el visto”, pero si estas en linea, porque no contestas? Han notado la cantidad de tiempo que podemos llegar a estar solo con WhatsApp si le diéramos la atención necesaria?

La opción de desconectar seria una realmente útil como lo era en el famoso MSN (también llamado Hotmail MSN y luego Windows Live MSN) y algo que su hermano mayor Skype sigue teniendo. a

Es necesario que todas las conversaciones pasen por WhatsApp? Ya sea por mensajes de texto o notas de audio; hemos logrado algo que a nadie le gusta: meternos en la intimidad de los demás. Porque nuestro teléfono es meramente un elemento intimo, de uso privado, tanto lo que tenemos dentro como el uso que quisiéramos darle.

El hecho de tener WhatsApp no nos hace seres que debamos estar conectados virtualmente las 24 horas del día al trabajo, a las amistades o la familia, al contrario, es una opción que en su momento fue la opción barata de los sms (sabían que hoy es mas barato llamar o enviar sms que utilizar Whatsapp?) y no una conexión permanente al mundo.

Nuestro teléfono móvil debe seguir siendo nuestro elemento privado, ese elemento que utilizamos a la ida o salida del trabajo; ese para contestar una urgencia o un llamado especial; un elemento de encuentro para concertar una reunión, una cita o para divertirnos en los momentos en que decidimos ver un video, escuchar música o investigar sobre los títulos del momento. Debemos seguir siendo los dueños de nuestra privacidad.

Imaginen que WhatsApp es la ventana de nuestro hogar que da a la vereda y por la que de repente nos lanzan una publicidad de un show, o nos tiran una grabación para escuchar (nuestra mente siempre cree que es urgente) o peor, entran familiares y amigos a charlar de temas donde no estamos incluidos pero debemos leer “de rebote”, ya que ellos son importantes para nosotros, nuestro jefe nos envía trabajo a cualquier hora del día, de repente nos tiran por la misma ventana diferentes cadenas que debemos enviar lo antes posible, y lo que aun es mas tenebroso; un virus envuelto en una oferta que no podes dejar pasar … BASTA.

WhatsApp es para una comunicación privada, publica en grupos pero siempre dentro del ámbito intimo; ya que se realiza desde nuestro teléfono, el cual es personal y privado. Seamos conscientes de que cada vez que enviamos un mensaje en la app, estamos entrando a la vida de otra persona, que seguro en ese momento esta ocupado o no, pero esta viviendo su vida y puede decidir cuando y como realizar la respuesta. Seamos concisos, simples, no enviemos notas de voz todo el tiempo; ya que es sinónimo de llamar cada 5 minutos a la otra persona … y pregunto … te gustaría que te llamen cada 5 minutos?

Para terminar te dejo consejos para una buena utilización de WhatsApp.

  1. Antes de enviar mensajes publicitarios de eventos, recitales obras o donde sea que actúes mostrando tu talento, pide a esa persona permiso de entrar en su intimidad. Valido para los que utilizaron los números telefónicos privados para listas de difusión sin consentimiento.
  2. Antes de enviar notas de voz, consulta a la persona si es posible hacerlo en ese momento, o acompaña esa nota de un pequeño mensaje haciendo saber que es o no urgente.
  3. Se prudente en los grupos, no pidas, escribas o mandes cosas graciosas o no, sin antes saludar y hacerlo siempre en horarios que sepas no complican a los demás.
  4. Si sabes que la otra persona trabaja, estudia o descansa en cierto horario, no envíes mensajes o pedidos a menos que sea de suma urgencia.
  5. Si eres jefe, encargado o gerente de una empresa, no utilices esta opción como correo electrónico a cualquier momento del día y mucho menos los fin de semana.
  6. Pide permiso, pregunta los horarios en que puedes escribir o llamar directamente.
  7. Si es un contacto laboral/comercial pide un correo electrónico para una comunicación mas institucional y no invasiva.
  8. Este punto es para los receptores: siléncialos a todos o desinstalarlos WhatsApp si todas las anteriores te suceden. 

La idea de tener apps, móviles, tablets o redes sociales, es para utilizarlas, no para ser nosotros los utilizados, y me quedo con una frase que dijo mi amigo Gastón “Aloe” Guardia hace unos meses … “No tengo celular…pero igual soy feliz”.

Kily Cortes